‘Flourens’

Citando a Mivart más no a Flourens en el párrafo tricentésimo cuadragésimo tercero de El Origen de las Especies

 

Todas las objeciones de míster Mivart serán, o han sido ya, examinadas en el presente libro, dice el autor. Puede ser. ¿Y las objeciones de Flourens? ¿El abuso del lenguaje? ¿La personificación? ¿Y la conexión con esa peligrosa tendencia social que es la eugenesia?

Veamos pues, en los párrafos siguientes cuáles de las críticas de Mivart son las que al autor considera haber examinado……

 

343

 

All Mr. Mivart’s objections will be, or have been, considered in the present volume. The one new point which appears to have struck many readers is, “That natural selection is incompetent to account for the incipient stages of useful structures.” This subject is intimately connected with that of the gradation of the characters, often accompanied by a change of function, for instance, the conversion of a swim-bladder into lungs, points which were discussed in the last chapter under two headings. Nevertheless, I will here consider in some detail several of the cases advanced by Mr. Mivart, selecting those which are the most illustrative, as want of space prevents me from considering all.

 

Todas las objeciones de míster Mivart serán, o han sido ya, examinadas en el presente libro. Un punto nuevo, que parece haber llamado la atención de muchos lectores, es «que la selección natural es incapaz de explicar los estados incipientes de las estructuras útiles». Este asunto está íntimamente unido al de la gradación de caracteres, acompañada frecuentemente de un cambio de función -por ejemplo: la transformación de la vejiga natatoria en pulmones-; puntos que fueron discutidos en el capitulo anterior bajo dos epígrafes. Sin embargo, examinaré aquí, con algún detalle, varios de los casos propuestos por mister Mivart, eligiendo aquellos que son más demostrativos, pues la falta de espacio me impide examinarlos todos.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Resumen del capítulo sexto de El Origen de las Especies titulado ni más ni menos que Dificultades de la Teoría como si hubiese teoría alguna a la que oponer dificultades

 

Al resumir los capítulos anteriores ya he comentado el desorden que preside esta obra.

Empezando por el largo primer capítulo que  se dedica a la vida en las granjas, con párrafos interminables dedicados a la cría de palomas y en el que el autor ha confundido lamentablemente dos conceptos tan importantes como son el de Selección y el de Mejora Genética.  Sólo a partir de tal confusión es posible montar la torpe visión parcial de la naturaleza que el autor llama “teoría”, pero que no lo es, puesto que si algo no puede ser una teoría es confusa y en ciencia nada puede haber más importante que la claridad y el orden.

Empero, además de la confusión montada en el primer capítulo el autor continúa y desarrolla atrevidamente el segundo titulado Sobre la Variación en la Naturaleza, tema que a cualquier naturalista profesional hubiese resultado difícil y del que él desconoce los principios más elementales, por carecer de la formación académica necesaria.  Su osadía no conoce límites (sus apoyos tampoco) y se embarca en tal capítulo sin mencionar a Linneo ni molestarse en presentar descripción alguna de las categorías taxonómicas.

El tercer capítulo es ejemplo de escritura ideológica y en él el autor se vuelca en demostrar que toda la vida es lucha. Igual que se obstinaba don Quijote en el episodio de los rebaños viendo combatir ejércitos cuando lo que ocurría era que las ovejas iban levantando polvo a su paso y allá donde sólo hubo polvo él vio a guerreros y personajes míticos como  Pentapolín del arremangado brazo, Alifanfarón, Brandabarbarán de Boliche y otros. Lucha por doquier; en la mayoría de los casos,  imaginada, supuesta.

Con todos estos argumentos en su haber escribe nuestro autor un cuarto capítulo, lleno de sentencias ambiguas en el que pretende haber presentado como teoría científica ni más ni menos que a la selección natural, la supervivencia del más apto. En tal capítulo da unas doce o catorce definiciones distintas y contradictorias de la tal selección natural que, como digo, no es otra cosa que fruto de no saber discernir entre Selección y Mejora Genética. Como hasta aquí no hay manera posible de ver una teoría científica por ningún lado,  la única manera de hacer sostenible la producción de miles de ejemplares de la obra es empezar,  mucho antes de haber llegado a su mitad,  a desarrollar dificultades e inconvenientes con la idea, que no es torpe, de hacer ver que si tantos inconvenientes presenta y tantas dificultades encuentra, será porque efectivamente en lo que lleva escrito, el autor ha desarrollado una teoría.  Es decir,  algo así como que quien quiere probar la existencia de una mesa, nada hará mejor que decirnos que sobre ella ha colocado una gran cantidad de cosas de mucho peso. Como estrategia no está mal, pero teoría, haberla, no la hay.

Dificultades, sí. Sin duda y muchas. Pero no a la teoría de Evolución por Selección Natural que es algo imposible y, como digo, el producto de un error; sino dificultades al cambio gradual,  a la paulatina transformación de las especies, unas en otras sin más orden ni concierto. Si se quiere, dificultades a la Evolución en general, al menos planteada en medio de tanta confusión.  Sobre todo, dificultades para quien quiera suponer que la evolución es siempre proceso gradual. Algo que no es necesario considerar a priori.

Algunas de tales dificultades las veremos en este capítulo, otras quedan para los siguientes. De modo que,  de unos ochocientos cincuenta párrafos que contiene la obra, unos seiscientos al menos se dedican a mostrar las dificultades de su “teoría”.  Las principales, las que conciernen específicamente a la Selección Natural, ese concepto erróneo, son ignoradas. Entre ellas:  que la selección natural es sólo un dogma de fe, algo que el autor no puede ocultar cuando pregunta en el párrafo 250:

Can we believe that natural selection could produce, on the one hand, an organ of trifling importance, such as the tail of a giraffe, which serves as a fly-flapper, and, on the other hand, an organ so wonderful as the eye?

¿Podemos creer que la selección natural pueda producir, de una parte, un órgano insignificante, tal como la cola de la jirafa, que sirve de mosqueador, y, de otra, un órgano tan maravilloso como el ojo?

Pregunta atrevida donde las haya pues su única posible respuesta es un No mayúsculo y rotundo. Tanto o más rotundo como el que responde a las preguntas siguientes:

Thirdly, can instincts be acquired and modified through natural selection? What shall we say to the instinct which leads the bee to make cells, and which has practically anticipated the discoveries of profound mathematicians?

 

 ¿Pueden los instintos adquirirse y modificarse por selección natural? ¿Qué diremos del instinto que lleva a la abeja a hacer celdas y que prácticamente se ha anticipado a los descubrimientos de profundos matemáticos?

Puesto a preguntar cuando ya  la obra está mediada, al autor se le ocurre lo siguiente:

¿Cómo podemos explicar que cuando se cruzan las especies son estériles o producen descendencia estéril, mientras que cuando se cruzan las variedades su fecundidad es sin igual?

Doscientos cincuenta y dos párrafos intentando restar importancia al concepto de especie y ahora salimos con estas.  El concepto de especie es fundamental para la comprensión de la naturaleza. De haberlo tenido en cuenta, el autor jamás habría, con su preparación, comenzado un libro con este título. De haberlo hecho, habría dedicado su primer capítulo a la variación en la naturaleza. Ahí debería haber tratado al menos de Linneo destacando la importancia del concepto de especie, en lugar de rebajarla como hizo en el capítulo segundo. Y si su propósito era, como parece, exponer de manera encubierta las teorías de Lamarck, entonces mejor haber titulado el libro “Sobre la Transformación de las Especies” que no “Sobre el Origen de las Especies”, puesto que en todo el libro casi ni se menciona este tema del origen.

Se dispone así el autor a discutir algunas de las objeciones expuestas. Otras seguirán en los capítulos sucesivos……………Anuncia un total de cuatro capítulos dedicados a objetar una teoría que no existe. Luego vendrán más capítulos con más objeciones no anunciadas. Tenemos objeciones para rato, todas ellas menores en comparación con las principales que el autor evita cuidadosamente como por ejemplo que no hay teoría a la que objetar……..La estrategia es manifiesta: Mediante una meticulosa y prolongada exposición de objeciones el autor aparece como una persona humilde y honesta. El engaño está servido: la principal objeción queda sin discutir: Un juego de palabras no es teoría científica. Pierre Flourens había visto todo esto en 1864. Su obra “Examen du libre de M. Darwin sur l’Origine des Espèces” se puede consultar en la Biblioteca Gallica. Mis comentarios a la misma en un libro titulado “Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens”.

Así, en los párrafos que siguen el autor ha escogido discutir la dificultad que consiste en la ausencia de variedades de transición. El primero comienza con una frase carente de todo significado con la cual viene a complicar todavía más el concepto de selección natural, algo que había quedado sin definir en el capítulo correspondiente:

As natural selection acts solely by the preservation of profitable modifications

Como la selección natural obra solamente por la conservación de modificaciones útiles

Pero sin importarle lo que sea o deje de ser la selección natural el autor sigue en su empeño y no le faltan razones para quitar importancia a los inconvenientes:

But, as by this theory innumerable transitional forms must have existed, why do we not find them embedded in countless numbers in the crust of the earth? It will be more convenient to discuss this question in the chapter on the imperfection of the geological record; and I will here only state that I believe the answer mainly lies in the record being incomparably less perfect than is generally supposed. The crust of the earth is a vast museum; but the natural collections have been imperfectly made, and only at long intervals of time.

 

 Pero como, según esta teoría, tienen que haber existido innumerables formas de transición, ¿por qué no las encontramos enterradas en número sin fin en la corteza terrestre? Será más conveniente discutir esta cuestión en el capítulo sobre la «Imperfección de los Registros Geológicos», y aquí diré sólo que creo que la respuesta estriba principalmente en que los registros son incomparablemente menos perfectos de lo que generalmente se supone. La corteza terrestre es un inmenso museo; pero las colecciones naturales han sido hechas de un modo imperfecto y sólo a largos intervalos.

Lo que esperábamos encontrar y no hemos encontrado resulta que ha sido exterminado. No obstante puede estar enterrado.  El registro fósil es imperfecto. Cualquier cosa será posible con tal de que la cruda realidad no enturbie la teoría.  A continuación se explicará también por qué no encontramos formas intermedias………

El texto se vuelve opaco:

Pero cuando tenemos presente que casi todas las especies, incluso en sus regiones primitivas, aumentarían inmensamente en número de individuos si no fuese por otras especies que están en competencia con ellas; que casi todas las especies hacen presa de otras o les sirven de presa; en una palabra, que cada ser orgánico está directa o indirectamente relacionado del modo más importante con otros seres orgánicos, vemos que la superficie ocupada por los individuos de una especie en un país cualquiera no depende en modo alguno exclusivamente del cambio gradual de las condiciones físicas, sino que depende, en gran parte, de la presencia de otras especies de las que vive aquélla, o por las cuales es destruida, o con las que entra en competencia; y como estas especies son ya entidades definidas que no pasan de una a otra por gradaciones insensibles, la extensión ocupada por una especie, dependiendo como depende de la extensión ocupada por las otras, tenderá a ser rigurosamente limitada. Es más: toda especie, en los confines de la extensión que ocupa, donde existe en número más reducido, estará muy expuesta a completo exterminio, al variar el número de sus enemigos o de sus presas o la naturaleza del clima y, de este modo, su distribución geográfica llegará a estar todavía más definidamente limitada.

Y abundan los errores. Por ejemplo he ahí una frase típicamente darwinista, es decir ambigua, en la cual lo obvio se confunde con lo disparatado:

 Como las especies próximas o representativas, cuando viven en una región continua, están, por lo general, distribuidas de tal modo que cada una ocupa una gran extensión con un territorio neutral relativamente estrecho entre ellas en el cual se hacen casi de repente más y más raras, y como las variedades no difieren esencialmente de las especies, la misma regla se aplicará probablemente a unas y otras: y si tomamos una especie que varía y que vive en una región muy grande, tendrá que haber dos variedades adaptadas a dos espacios grandes y una tercera a una zona intermedia estrecha

Esta frase cuenta con el inconveniente de decir expresamente que las variedades no difieren de las especies. Dijo un comentarista de la obra que al leer algunos de sus párrafos se había reído hasta dolerle las costillas y luego otros autores interpretaron que debió de ser en el párrafo en el que se explicaba el origen de la ballena a partir de otros mamíferos. El capítulo está lleno de perogrulladas:

…..todas las formas que existen representadas por un corto número de individuos, corren, según vimos, mayor riesgo de ser exterminadas…..

 Cierto, y cuando ya el número es cero, entonces significa que ya están exterminadas.  El problema viene al considerar, según el darwinismo, un antepasado común para cada una de las especies,  lo cual indica que todas las especies proceden de especies que en su día estuvieron a punto de ser exterminadas. Todo es posible. Todo tiene una explicación sencilla y si no se lo creen,  lean:

Por consiguiente las formas más comunes tenderán, en la lucha por la vida, a vencer y a suplantar a las formas menos comunes, pues éstas se modificarán y perfeccionarán más lentamente.

Ciertamente, las formas más comunes son las que han suplantado a las menos comunes. Es por eso precisamente que son las más comunes, o también se dice de ellas que son las más aptas en la lucha por la vida ¿Estamos de acuerdo?

Tiene el autor una rara habilidad para presentar lo que llama problemas o dificultades de su teoría de manera que, indirectamente vienen a apoyar su pseudo-teoría.  Así, si hubiese teoría, la ausencia de variedades intermedias sería un problema mayor. Pero el planteamiento del problema hace desaparecer la mitad del problema,  puesto que no consiste éste en ausencia de variedades intermedias, de las cuales el autor podría, en el caso de haberse molestado, haber proporcionado algún ejemplo, sino en ausencia de especies intermedias. Recuérdese a este respecto que estamos hablando de El Origen de las Especies y no del Origen de las Variedades.

Pero todo se aclarará si pensamos cuál es la función del libro. La función del libro consiste en hacer un lavado de cerebro al lector que acabará viendo cómo todo está en manos de la omnipotente y omnipresente Selección Natural:

but the very process of natural selection constantly tends, as has been so often remarked, to exterminate the parent forms and the intermediate links.

pero el mismo proceso de selección natural tiende constantemente, como tantas veces se ha hecho observar, al exterminio de las formas madres y de los eslabones intermedios.

Lo cual demuestra que ya el autor no necesita demostrar nada. Se ha convencido a  sí mismo y espera haber convencido al lector de que cualquier cosa la realizará la selección natural; cualquier dificultad la superará la selección natural y cualquier duda quedará resuelta pro nuestra fe en la selección natural. Amén.

Las dificultades no existen:

Tampoco sé ver dificultad insuperable en creer además que los dedos y el antebrazo del Galeopithecus, unidos por membrana, pudiesen haberse alargado mucho por selección natural, y esto -por lo que a los órganos del vuelo se refiere- hubiera convertido este animal en un murciélago.

it is conceivable that flying-fish, which now glide far through the air, slightly rising and turning by the aid of their fluttering fins, might have been modified into perfectly winged animals.

 se concibe que los peces voladores que actualmente se deslizan por el aire, elevándose un poco y girando con ayuda de sus trémulas aletas, pudieron haberse modificado hasta llegar a ser animales perfectamente alados.

When we see any structure highly perfected for any particular habit, as the wings of a bird for flight, we should bear in mind that animals displaying early transitional grades of the structure will seldom have survived to the present day, for they will have been supplanted by their successors, which were gradually rendered more perfect through natural selection.

Cuando vemos una estructura sumamente perfeccionada para una costumbre particular, como las alas de un ave para el vuelo, hemos de tener presente que raras veces habrán sobrevivido hasta hoy día animales que muestren los primeros grados de transición, pues habrán sido suplantados por sus sucesores, que gradualmente se fueron volviendo más perfectos mediante la selección natural.

 

Aunque su relato se prolongue durante párrafos y párrafos, no importa. Las dificultades no existen:

Cuando reflexionamos sobre estos hechos, expuestos aquí demasiado brevemente, relativos a la extensión, diversidad y gradación de la estructura de los ojos de los animales inferiores, y cuando tenemos presente lo pequeño que debe ser el número de formas vivientes en comparación con las que se han extinguido, entonces deja de ser muy grande la dificultad de creer que la selección natural puede haber convertido un sencillo aparato, formado por un nervio vestido de pigmento y cubierto al exterior por una membrana transparente, en un instrumento óptico tan perfecto como el que poseen todos los miembros de la clase de los articulados

O más aún, todo queda a cubierto bajo el paraguas del autor:

Aun cuando la idea de que un órgano tan perfecto como el ojo pudo haberse formado por selección natural es para hacer vacilar a cualquiera, sin embargo, en el caso de un órgano cualquiera, si tenemos noticia de una larga serie de gradaciones de complicación, buena cada una de ellas para su posesor, no hay imposibilidad lógica alguna -variando las condiciones de vida- en la adquisición, por selección natural, de cualquier grado de perfección concebible. En los casos en que no tenemos conocimiento de estados intermedios o de transición, hemos de ser sumamente prudentes en llegar a la conclusión de que no pueden haber existido, pues las transformaciones de muchos órganos muestran qué maravillosos cambios de función son, por lo menos, posibles. Por ejemplo: una vejiga natatoria parece haberse convertido en un pulmón para respirar en el aire. Con frecuencia debe haber facilitado mucho las transiciones el que un mismo órgano haya realizado simultáneamente funciones muy diferentes y luego se haya especializado, total o parcialmente, para una función; o el que la misma función haya sido efectuada por dos órganos distintos, habiéndose perfeccionado uno de ellos mientras el otro le ha auxiliado, debe haber facilitado las transiciones.

Para poner todo a salvo, el último párrafo del capítulo viene a apoyarse en Cuvier, quien a punto había estado de descubrir la Selección Natural. Lástima que Cuvier no estuviese ya presente para defenderse.  Pierre Flourens, su discípulo, escribió el libro Examen de M Darwin sur l’Origine des Especes, criticando rigurosamente la obra de Darwin.  Su crítica  ha permanecido desde entonces en el olvido.

Lectura aconsejada:

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La metáfora del viento utilizada por Huxley y el comportamiento de las multitudes

Para defender el libro de Darwin (OSMNS) de las críticas de Flourens, Huxley había venido a caer en las mismas debilidades que Darwin: Abuso del lenguaje y personificación. Lo mismo que Darwin en su libro, Huxley en su defensa había abusado de las metáforas. 

Tanto Darwin como Huxley tienen como finalidad defender la Selección Natural, una personificación, alter ego de la Naturaleza,  como bien ha expuesto Flourens. A tal fin no queda más remedio que abundar en la personificación, es decir,  abusar del lenguaje.  Tanto Darwin como Huxley  utilizan metáforas que pueden convertirse en cualquier momento en argumentos a favor de su oponente.

Así por ejemplo, Darwin escribió acertadamente  en el párrafo centésimo décimo tercero de El Origen de las Especies:

Natural selection is a false term

(La selección natural es una expresión falsa)

Ejemplo que viene a confirmar lo acertado de la crítica de Flourens (abuso del lenguaje, personificación de la naturaleza). Pues bien,  del mismo modo en la defensa que Huxley hace del libro de Darwin frente a la crítica rigurosa de  Flourens encontramos también una peligrosa metáfora:

The winds and waves of the Bay of Biscay have not much consciousness, and yet they have with great care “selected,” from among an infinity of masses of silex of all shapes and sizes, which have been submitted to their action, all the grains of sand below a certain size, and have heaped them by themselves over a great area. This sand has been “unconsciously selected” from [103] amidst the gravel in which it first lay with as much precision as if man had “consciously selected” it by the aid of a sieve. Physical Geology is full of such selections–of the picking out of the soft from the hard, of the soluble from the insoluble, of the fusible from the infusible, by natural agencies to which we are certainly not in the habit of ascribing consciousness.

(Los vientos y las olas del Golfo de Vizcaya no tienen mucha conciencia, y sin embargo con gran cuidado han “seleccionado,” de entre una infinidad de masas de sílex de todas las formas y tamaños, que han sido sometidas a su acción, todos los granos de arena por debajo de un cierto tamaño, y los han amontonado por sí mismos sobre un área grande. Esta arena ha sido ” seleccionada inconscientemente ” de en medio de la grava en la que por primera vez se depositó con precisión, tanto como si el hombre hubiese ” seleccionado conscientemente ” con la ayuda de un tamiz. La Geología Física está llena de opciones así. Escoger separando lo suave de lo duro, lo soluble de la insoluble, lo fusible de lo infusible, por medios naturales a los que no estamos ciertamente acostumbrados a atribuir conciencia.)

Los vientos seleccionando granos de arena  ¡Qué ilustrativa metáfora ha venido a elegir Huxley! Pues, como decíamos,  se trata de el viento, un elemento muy familiar a los literatos del siglo XIX, que no sólo viene a confirmar que la Selección Natural no es nada sino que pone de relieve importantes elementos implícitos  en el discurso de Huxley.

Los vientos representan esa fuerza que todo lo arrastra, fuerza que bien puede a veces gobernar a las multitudes.

Veamos un ejemplo en Victor Hugo, con quien, recordémoslo otra vez, el mismo Pierre Flourens compitió e impidió el acceso a la Academie de France. Veamos un fragmento de su largo poema titulado L’Expiation, concretamente entre los versos 131 y 156:

La Déroute apparut au soldat qui s’émeut,

Et, se tordant les bras, cria: Sauve qui peut!

Sauve qui peut! affront! horreur! toutes les bouches

Criaient; à travers champs, fous, éperdus, farouches,

Comme si quelque souffle avait passé sur eux,                        135

Parmi les lourds caissons et les fourgons poudreux,

Roulant dans les fossés, se cachant dans les seigles,

Jetant shakos, manteaux, fusils, jetant les aigles,

Sous les sabres prussiens, ces vétérans, ô deuil!

Tremblaient, hurlaient, pleuraient, couraient.—En un clin d’œil,                     140

Comme s’envole au vent une paille enflammée, 

S’évanouit ce bruit qui fut la grande armée,

Et cette plaine, hélas, où l’on rêve aujourd’hui,

Vit fuir ceux devant qui l’univers avait fui!

Quarante ans sont passés, et ce coin de la terre,                     145

Waterloo, ce plateau funèbre et solitaire,

Ce champ sinistre où Dieu mêla tant de néants,

Tremble encor d’avoir vu la fuite des géants!

Napoléon les vit s’écouler comme un fleuve;

Hommes, chevaux, tambours, drapeaux; et dans l’épreuve              150

Sentant confusément revenir son remords,

Levant les mains au ciel, il dit:—Mes soldats morts,

Moi vaincu! mon empire est brisé comme verre.

Est-ce le châtiment cette fois, Dieu sévère?—

Alors parmi les cris, les rumeurs, le canon,                  155

Il entendit la voix qui lui répondait: Non!

La Derrota aparece al soldado emocionado,

Y, retorciéndose los brazos, grita: ¡ sálvese quien pueda!

¡ Sálvese quien pueda! ¡ Afrenta! ¡ Horror!

Todas las bocas gritaban;  a través de campos,

 locos, perdidos, feroces,

Como si un soplo hubiera pasado sobre ellos,

Entre los arcones pesados y los furgones polvorosos,

Rodando en los fosos, escondiéndose en los centenos,

Tirando gabanes, abrigos, fusiles, tirando las águilas,

Bajo los sables prusianos, estos veteranos, oh duelo!

¡ Temblaban, gritaban, lloraban, corriendo.-En un guiño,

Como al viento vuela una paja encendida,

se desvanece este ruido qué fue el gran ejército,

Y esta llanura, por desgracia, donde se sueña hoy,

Vió huir a aquellos delante de los cuales el universo había huido

! Cuarenta años pasados, y esta esquina de la tierra,

Waterloo, esta bandeja fúnebre y solitaria,

¡ Este campo siniestro donde Dios mezcló tantas nadas,

Todavía tiembla de haber visto la huida de los gigantes!

Napoléon los vió fluir como un río;

hombres, caballos, tambores, banderas;  y en la prueba

Sentir confusamente volver su remordimiento,

Levantando las manos al cielo, él dit:-mis soldados muertos,

Yo vencido! Mi imperio quebrantado como vaso.

¿ Es el castigo esta vez, Dios severo? –

entonces entre los gritos, los rumores, el cañón,

oyó la voz que le respondía: ¡ no!

El viento,  fuerza misteriosa que mueve los destinos de los débiles,  es testigo de esta derrota de Napoleón en Waterloo en el poema de Hugo y también de otras batallas retratadas por Emile Zola:

Maintenant, ils en étaient à l’effroyable déroute qui avait suivi, les régiments débandés, démoralisés, affamés, fuyant à travers champs, les grands chemins roulant une affreuse confusion d’hommes, de chevaux, de voitures, de canons, toute la débâcle d’une armée détruite, fouettée du vent fou de la panique.

 

Ahora, estaban de allí en la derrota espantosa que había seguido, los regimientos aflojados, desmoralizados y hambrientos, evitando a través de campos, los grandes caminos que rodaban una confusión horrible de hombres, de caballos, de coches, de cañones, todo el derrumbamiento de un ejército destruido, azotado por el viento loco del pánico.

El viento que azota a los ejércitos destruidos y que dispersa a los derrotados. El mismo viento a que se refiere Huxley cuando habla de la creación de las dunas en la Bahía de Arcachon. ¿Será éste viento pariente de la Selección Natural? Puede ser. Pero no en el sentido que quiere hacer ver Huxley, es decir, no como una teoría científica, sino más bien como fuerza para dirigir el comportamiento de las multitudes.

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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¿Respondió Huxley a la crítica de Flourens? O por el contrario ¿se dedicó Huxley a realizar un ejercicio de retórica dejando en pie la crítica de Flourens?

Toda réplica que no considere los cuatro aspectos centrales levantados por la crítica de Flourens, dejará indefenso el libro de Darwin frente a sus sólidos argumentos. Así pues, leamos la respuesta de Huxley y veamos seguidamente si sirve  o no para silenciar o,  al menos,  reducir,  el poder crítico de estos cuatro aspectos que acertadamente Flourens ha detectado en el libro de Darwin. Recordemos antes los cuatro aspectos que Flourens destaca en su crítica al libro de Darwin:

  1. Abuso del Lenguaje.
  2. Desconocimiento de aspectos elementales de Historia Natural.
  3. Falta de originalidad : Darwin copia de Lamarck.
  4. Eugenesia, esa peligrosa doctrina social que se encuentra detrás de la Supervivencia de los más aptos

 

 

  1. De esta curiosa manera se defiende Huxley del argumento 1 :

M. Flourens, no puede imaginar una selección inconsciente-es para él una contradicción en los términos. ¿Habrá visitado M. Flourens nunca, uno de los más bonitos lugares acuáticos de “la belle France”, la Bahía de Arcachon? Si es así, probablemente han pasado por el distrito de las Landas, y he tenido la oportunidad de observar la formación de “Dunas” en gran escala. ¿Qué son esas “dunas”? Los vientos y las olas del Golfo de Vizcaya no tienen mucha conciencia, y sin embargo con gran cuidado han “seleccionado,” de entre una infinidad de masas de sílex de todas las formas y tamaños, que han sido sometidas a su acción, todos los granos de arena por debajo de un cierto tamaño, y los han amontonado por sí mismos sobre un área grande. Esta arena ha sido ” seleccionada inconscientemente ” de en medio de la grava en la que por primera vez se depositó con precisión, tanto como si el hombre hubiese ” seleccionado conscientemente ” con la ayuda de un tamiz. La Geología Física está llena de opciones así. Escoger separando lo suave de lo duro, lo soluble de la insoluble, lo fusible de lo infusible, por medios naturales a los que no estamos ciertamente acostumbrados a atribuir conciencia.

Pero lo que el viento y el mar son para una playa de arena, la suma de influencias, es lo que llamamos las “condiciones de existencia”, para los organismos vivos. Los débiles son desplazados por los fuertes. Una noche helada “selecciona” las plantas resistentes en una plantación de entre las tiernas tan eficazmente como si fuera el viento, y ellos, la arena y guijarros, de nuestro ejemplo;  o bien, por otro lado, como si la inteligencia de un jardinero hubiese estado operando en la reducción de los organismos más débiles. El cardo, que se ha extendido por la región pampeana, destruyendo las plantas nativas, ha sido más eficazmente “seleccionado” por la operación inconsciente de las condiciones naturales que si un millar de agricultores hubieran  pasado su tiempo en la siembra de la misma.

¿El viento? ¿El mar? ¿las dunas? ¿De qué estamos hablando? ¿Acaso  el libro de Darwin no iba a tratar sobre el origen de las especies?

No se da cuenta Huxley del error que comete al defender así el libro de Darwin. Su « defensa » supone atribuir al efecto del viento sobre la arena las propiedades que Darwin atribuye a las condiciones de existencia sobre lso organismos. Los débiles son desplazados por los fuertes, viene a decir la réplica de Huxley. Y bien ¿Acaso esto sirve para explicar las especies ? ¿Acaso es una teoría científica ?, ¿ No es eso una pura tautología ? , ¿Cuándo alguien podrá comprobar experimentalmente que los débiles son desplazados por los fuertes ? Sí, siempre. Pero el valor de una teoría no estriba en su comprobación,  sino más bien en lo contrario : en su posibilidad de ser refutada ¿Podrá alguien refutar que los más débiles son desplazados por los más fuertes ? Jamás porque los más fuertes precisamente son quienes desplazan a los más débiles, es decir que lo definido es ni más ni menos que la definición. Nos encontramos ante una tautología. Exactamente lo que Flourens ha denunciado: una personificación. Un abuso del lenguaje.

Huxley cae en los mismos juegos de palabras y personificaciones que Darwin.

Pero además ha venido a elegir Huxley una metáfora muy desafortunada: la arena, el viento. La metáfora del viento que gobierna a la arena, es, como veremos,  muy familiar a los literatos del siglo XIX y se encuentra asociada a  la idea de la voluntad que mueve a las multitudes,  es decir ,  una idea latente  en Huxley.

Es una lástima que Flourens no haya tenido tiempo de responder a Huxley. Gravemente enfermo en la sesión de la Academie de 1866, Flourens falleció en Montgeron,  cerca de Paris, el 6 de diciembre de 1867.

No obstante puede que tuviese tiempo suficiente para detectar la misma falta de argumentos que se da en los dos autores : Darwin y Huxley. Dicho de otro modo, si se acepta la selección natural como esa operación inconsciente de las condiciones naturales a la que confusamente se refiere Huxley, entonces resultará que estamos explicando la aparición de una nueva especie del mismo modo que explicamos la formación de una playa o de un acantilado, es decir que, por el intento de explicarlo todo a la vez, en definitiva no estamos explicando nada. No hay teoría científica alguna, sino verdad de Perogrullo, tautología.

Lo que argumenta Huxley es análogo a lo que dijo Darwin : Jerga. Veamos :

Es uno de los muchos y grandes servicios de Mr. Darwin a la ciencia biológica que ha demostrado la importancia de estos hechos. Ha demostrado que dada la variación y el cambio de condiciones, el resultado inevitable es el ejercicio de tal influencia sobre los organismos de modo que uno es ayudado y otro está impedido, uno tiende a predominar,  otro a desaparecer, y por lo tanto la vida en el mundo lleva dentro de sí misma, y está rodeado por impulsos hacia el cambio incesante.

Huxley basa su defensa,  al igual que Darwin sus argumentos, en una visión general del mundo. Sus afirmaciones no tienen que ver sólo con un aspecto puntual y definido de la realidad (Ciencia) y mucho menos con un aspecto que pueda someterse a experimentación (Ciencia experimental). Por el contrario sus afirmaciones se refieren, son válidas para el Universo. Toda variación y cambio de condiciones ejercen influencia sobre todos los organismos de modo que uno es ayudado y el otro impedido. Esto no se refiere sólo a transformación de las especies. Se refiere lo mismo a especies que a poblaciones que a indivíduos, planetas, cometas, granos de arena o gotas de agua. Es una visión cósmica de la realidad, dogmática y anticientífica (pseudo-científica). Se aplica a todo el Universo una visión parcial y se ve por todas partes lo mismo: Lucha, competición (Malthus), motores de ese indudable Cambio incesante. Pretender que ese cambio incesante de Heráclito va a explicar a hora el Origen de las Especies es simplemente ridículo. Se trata más que de eso de imponer su autoridad generando la confusión,  ambigüedad mediante. Huxley confunde así en una misma frase verdad, con ley y con hipótesis. Ïmplicita está la confusión con hecho, y con teoría:

Pero las verdades que acabamos de exponer son tan ciertas como cualesquiera otras leyes físicas, independientemente de la verdad o falsedad de la hipótesis que el señor Darwin ha basado en ellas ;  y que M.Flourens, dejando de lado de la sustancia y aferrándose a una sombra, permanece ciego ante la exposición admirable de ellos, que el señor Darwin ha dado, y no ve nada allí, excepto un “dernière erreur du dernier siècle”, una personificación de la Naturaleza, y nos conduce de hecho a gritar con él: “¡Oh lucidité O solidité! de l’esprit Français, Que devenez-vous? “

 

Al contrario de lo indicado en este párrafo, es Flourens quien acierta al ver el error en la personificación de la naturaleza. Son Darwin y Huxley quienes se aferran a una sombra. Para disimularlo, el discurso de Huxley aumenta el nivel de agresividad en cada párrafo,  a la vez que sigue confundiendo los términos (ahora se añaden los principios y  la doctrina al conjunto de conceptos confusos que antes escribió : verdad, ley e hipótesis) :

M. Flourens, de hecho, fracasó totalmente en comprender los principios básicos de la doctrina que tan groseramente asalta. Sus objeciones a los detalles son del tipo viejo, tan maltratados y trillados en este lado del Canal, que ni siquiera un Quarterly Reviewer podría ser inducido a recogerlos con el propósito de desollar al Sr. Darwin otra vez. Tenemos a Cuvier y a las momias; M. Roulin y los animales domésticos de los Estados Unidos, las dificultades presentadas por el hibridismo y la paleontología; darwinismo una recomposición de De Maillet y Lamarck; darwinismo un sistema sin un comienzo, y su autor obligado a creer en M. Pouchet, & c. & c. …

 

Hasta alcanzar el paroxismo en el tono del último párrafo:

 

Un lenguaje como el que hemos citado es, de hecho, tan absurdo, tan absolutamente incompatible con cualquier cosa salvo con la ignorancia más absoluta de algunos de los hechos mejor comprobados, que deberíamos haberlo pasado por alto en silencio si no hubiera aparecido para dar alguna clave sobre la repudiación a. priori, y sin vacilaciones de todas las formas de la doctrina de la modificación progresiva de los seres vivos por M. Flourens. Aquel cuya mente  permanezca  no influida por el conocimiento de los fenómenos de desarrollo, debe carecer de hecho de uno de los principales motivos para el esfuerzo por trazar una relación genética entre las diferentes formas de vida existentes. Aquellos que son ignorantes en  Geología, no encontrarán ninguna dificultad en creer que el mundo fue hecho tal como es;  y el pastor, ignorante de la historia, no ve ninguna razón para considerar los montículos verdes que indican el sitio de un campamento romano, como otra cosa que no parte integrante de la ladera de la colina primigenia. Así M. Flourens, que cree que los embriones se forman “tout d’un coup” naturalmente no encuentra ninguna dificultad en concebir que las especies llegaron a existir en la misma forma.

Es decir que si Flourens acusaba a Darwin de un lenguaje falso ahora Huxley lo defiende atribuyendo a Flourens un lenguaje falso. La retórica de Huxley apunta a su falta de argumentos:

Aquel cuya mente  permanezca  no influida por el conocimiento de los fenómenos de desarrollo, debe carecer de hecho de uno de los principales motivos para el esfuerzo por trazar una relación genética entre las diferentes formas de vida existentes. Aquellos que son ignorantes en  Geología, no encontrarán ninguna dificultad en creer que el mundo fue hecho tal como es;  y el pastor, ignorante de la historia, no ve ninguna razón para considerar los montículos verdes que indican el sitio de un campamento romano, como otra cosa que no parte integrante de la ladera de la colina primigenia. Así M. Flourens, que cree que los embriones se forman “tout d’un coup” naturalmente no encuentra ninguna dificultad en concebir que las especies llegaron a existir en la misma forma.

Pero no se da cuenta de que los aspectos centrales de la crítica de Flourens han permanecido intactos en su réplica. Intactos quedan los siguientes puntos:

  1. Desconocimiento de aspectos elementales de Historia Natural.
  2. Falta de originalidad : Darwin copia de Lamarck.
  3. Eugenesia, esa peligrosa doctrina social que se encuentra detrás de la Supervivencia de los más aptos.

Huxley ha centrado su defensa de Darwin en la cuestión del lenguaje. Aunque acusa a Flourens de utilizar un lenguaje absurdo, no ha conseguido refutar los inconvenientes suscitados por el examen que éste hace de la obra de Darwin. Para refutar la crítica de Flourens, Huxley debería convencer a sus lectores de que en realidad Darwin aporta una teoría científica nueva en El Origen de las Especies. Pero la Selección Natural, Supervivencia de los más aptos es una tautología. Flourens estaba acertado en su crítica y los cuatro puntos en los que ésta se basaba permanecen en pie tras la réplica de Huxley. Tres de ellos intactos puesto que Huxley ni siquiera se ha tomado la molestia de referirse a ellos. Respecto del punto restante (abuso del lenguaje), Huxley no ha podido tampoco defender a Darwin: La Selección Natural no existe sino es como una personificación (entidad imaginaria) y mucho menos sirve como teoría científica alguna.

La crítica de Darwin que Flourens hizo en su libro aguanta incólume la réplica de Huxley.  Los juegos de palabras, los insultos y la grandilocuencia no tienen poder alguno frente al rigor de la argumentación científica. Algo parecido ocurre con la cuestión del origen de las especies después del libro de Darwin. No en vano, en su obra Les Transformations du Monde Animal (1929 ; Flammarion, Paris) Charles Depéret dijo :

Sera-t-il trop severe de conclure que, paléontologiquement du moins, la question de l’Origine des espèces demeurait entière?

(¿Será demasiado severo concluir que, al menos paleontológicamente, la cuestión del origen de las especies permanece intacta?)

Pero la respuesta es un No rotundo. No podemos afirmar con Depéret que la cuestión del origen de las especies permanezca intacta después de Darwin. Al contrario, afirmamos con Flourens que la cuestión del origen de las especies permanece, desde entonces, sumida en una confusión mucho mayor que estaba antes. En parte,  por los esfuerzos que acabamos de ver dirigidos a hacer pasar una tautología, un juego de palabras por teoría científica.

En la estela del intento fallido por defender a Darwin, Huxley nos ha dejado una valiosa pista para interpretar sus argumentos, o mejor dicho su falta de argumentos. Me refiero otra vez a aquella metáfora del viento que mueve la arena que, como decía arriba es harto familiar en la literatura del siglo XIX……

 

Imagen: Caricatura de Darwin, retratado como el Papa, por Huxley. Caricature of The Pope of Science blessing a German supplicant naturalist of the “Church Scientific,” from letter to Darwin, 1868

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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¿Qué errores vió Flourens en el libro de Darwin?, ¿En qué basa la crítica contenida en el Examen…..?

 

En su libro titulado Examen du livre de M Darwin sur l’Origine des Espèces, Flourens pone de manifiesto cuatro debilidades importantes de la obra de Darwin:

 

  1. Abuso del lenguaje.
  2. Desconocimiento de aspectos elementales de Historia Natural.
  3. Falta de originalidad : Darwin copia de Lamarck.
  4. Eugenesia, esa peligrosa doctrina social que se encuentra detrás de la Supervivencia de los más aptos.

 

Veamos,…….

  1. Abuso del Lenguaje.

El abuso del lenguaje se  pone de manifiesto desde las primeras páginas del libro de Flourens :

Enfin l’auteur se sert partout d’un langage figuré dont il ne se rend pas compte et qui le trompe, comme il a trompé tous ceux qui s’en sont servis.

Là est le vice radical du livre.

(Enfín, el autor utiliza un lenguaje figurativo en todas partes sin darse cuenta de que tal lenguaje lo engaña tanto  a él como ha engañado a todos aquellos que de él se sirven.

Ese es el vicio radical del libro.)

Y un poco más adelante cuando habla de la personificación, o al explicar su interpretación correcta de la Selección Natural, Eléction Naturelle. Flourens indica que El Origen de las Especies es pródigo en círculos viciosos y juegos de palabras describiéndolo con ironía como en  :

 

S’entraidant ainsi, la concurrence vitale et l’élection naturelle mènent toutes choses à bonne fin ; car ici la bonne fin, la fin désirable, c’est que certains individus, les individus élus, s’améliorent, se perfectionnent, et que les autres soient détruits et anéantis.

(Ayudándose entre sí,  lucha por la vida y la selección natural llevan todas las cosas a buen fin, pues aquí el buen fin, el fin deseable es que algunos individuos es decir los elegidos, mejoren, se perfeccionen y que los otros sean destruidos y aniquilados.)

 

O indicándolo directamente :

 

Une fois ce principe posé, d’un pouvoir électif occupé sans relâche à choisir ce qui est bon et à éliminer ce qui est mauvais, il n’était plus besoin que de matériaux disponibles, et ce qui les fournit, c’est la concurrence vitale.

La concurrence vitale expliquée, revenons à l’élection naturelle. « Or, dit M. Darwin, cette loi de conservation des variations favorables et d’élimination des déviations nuisibles, je la nomme élection naturelle. »

Voyons donc, encore une fois, ce qu’il peut y avoir de fondé dans ce qu’on nomme élection naturelle.

L’élection naturelle n’est, sous un autre nom, que la nature. Pour un être organisé, la nature n’est que l’organisation, ni plus, ni moins.

Una vez establecido este principio, un poder electivo constantemente ocupado para elegir lo que es bueno y eliminar lo que es malo, no necesitábamos más que los materiales disponibles, y lo que los viene a ofrecer es la competencia vital, la lucha por la vida.

Explicada la lucha por la vida, volvamos a la selección natural. «Ahora, el señor Darwin dice, a la ley de la conservación de las variaciones favorables y la eliminación de las desviaciones nocivas, la llamaré selección natural. »

Veamos,  una vez más, que es lo que puede haber de fundamento en lo que se llama selección natural.

La selección natural es, con otro nombre, la naturaleza. Para un ser organizado, la naturaleza es la organización, ni más, ni menos.

 

 2. Desconocimiento de aspectos elementales de Historia Natural.

Flourens descubre este defecto y lo ilustra con algunos ejemplos. Así cuando indica que Darwin confunde variabilidad con mutabilidad (confond la variabilité avec mutabilité ), al destacar que no sabe lo que es la especie (M. Darwin ne connaît point le vrai caractère de l’espèce ) y que se trata de un concepto muy importante si el libro ha de tratar sobre el Origen de las Especies o al poner de manifiesto que el libro de ninguna manera trata sobre el Origen de las Especies. También al considerar las formas de transición.

 

3.  Falta de originalidad: Darwin copia de Lamarck..

Darwin toma los datos y ejemplos de Lamarck sin citarlo adecuadamente. Así  leemos:

 

Le fait est que Lamarck est le père de M. Darwin. Il a commencé son système.

 

Toutes les idées de Lamarck sont, au fond, celles de M. Darwin. M. Darwin ne le dit pas d’abord; il a trop d’art pour cela. Il effaroucherait son lecteur, et il veut le séduire; mais, quand il juge le moment venu, il le dit nettement et formellement.

(El hecho es que Lamarck fue el padre del señor Darwin. Fue él quien comenzó su sistema.

 

Todas las ideas de Lamarck son, básicamente, las de Mr. Darwin. Mr. Darwin no lo dijo primero, él tenía demasiado arte para decirlo. Habría espantado a sus lectores, y lo que quería era seducirlos, pero llegado el momento, lo dice clara y formalmente. ).

 

4. Eugenesia.  Detrás  de la Supervivencia de los más aptos se encuentra  la doctrina social de Malthus, una doctrina que no ha escapado al análisis de  Flourens :

 

S’entraidant ainsi, la concurrence vitale et l’élection naturelle mènent toutes choses à bonne fin ; car ici la bonne fin, la fin désirable, c’est que certains individus, les individus élus, s’améliorent, se perfectionnent, et que les autres soient détruits et anéantis.

« C’est une généralisation de la loi de Malthus, dit M. Darwin, appliquée au règne organique tout entier ».

(Ayudándose entre sí,  lucha por la vida y la selección natural llevan todas las cosas a buen fin, pues aquí el buen fin, el fin deseable es que algunos individuos es decir los elegidos, mejoren, se perfeccionen y que los otros sean destruidos y aniquilados.

« Esta es una generalización de la ley de Malthus, dijo Darwin, aplicada a todo el reino orgánico.»)

 

La crítica de Flourens, publicada en 1864 tuvo una réplica muy pronto. La réplica procedía de la pluma de Thomas Henry Huxley, publicada en The Natural History Review de 1865, con el título “Criticisms on The Origin of Species (1864) ” . La réplica de Huxley se encuentra  en su versión original en inglés en the Huxley file y también en  El Proyecto Gutenberg.

Ahora bien, teniendo en cuenta que Flourens había sido muy claro en los cuatro aspectos principales de su crítica, la pregunta es : ¿Respondió adecuadamente Huxley a las dudas suscitadas en los cuatro puntos de la crítica de Flourens? O por el contrario ¿se dedicó Huxley a realizar un ejercicio de retórica que dejaría la crítica de Flourens en pie?.

Toda réplica que no considere estos cuatro aspectos centrales dejará indefenso el libro de Darwin frente a los sólidos argumentos de Flourens:

  1. Abuso del lenguaje.
  2. Desconocimiento de aspectos elementales de Historia Natural.
  3. Falta de originalidad : Darwin copia de Lamarck.
  4. Eugenesia, esa peligrosa doctrina social que se encuentra detrás de la Supervivencia de los más aptos.

 

Así pues, leamos la respuesta de Huxley y veamos seguidamente si responde o no. Si es capaz o no de  silenciar o al menos reducir el poder crítico de estos cuatro aspectos que acertadamente Flourens ha detectado en el libro de Darwin.

 

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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MANUAL PARA DETECTAR LA IMPOSTURA CIENTÍFICA: EXAMEN DEL LIBRO DE DARWIN POR FLOURENS

 

La primera edición de El Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural o la Supervivencia de las Razas Favorecidas en la Lucha por la Vida, de Charles Darwin, se publicó en Londres en noviembre de 1859. Para la primera edición francesa, Clémence Royer tradujo la tercera edición inglesa de 1861 y añadió un prefacio de cuarenta páginas, publicándose la obra en Paris (Guillaumin ed., 1863) con el título De l’origine des espèces ou des lois du progrès chez les êtres organisés. Pierre Flourens (1794-1867), que a la sazón había sido secretario permanente (Secrétaire perpétuel) de la Académie des Sciences durante treinta años, y tenía una larga trayectoria en investigación médica a sus espaldas,  leyó esta obra y escribió rápidamente su crítica en el libro titulado “Examen du Livre de Darwin sur l’Origine des Especes”, publicado en Paris (Garnier Frères ed., 1864), del que ahora presentamos la primera edición en español.  El libro de Flourens, publicado cuando su autor tenía setenta años,  es prueba del rigor académico al criticar punto por punto el Origen de las Especies, obra que, sin duda, había leído a conciencia.

Flourens pone de manifiesto en su libro cuatro debilidades importantes de la obra de Darwin:

  1. Abuso del lenguaje.
  2. Desconocimiento elemental de la Historia Natural.
  3. Falta de originalidad : Darwin copia de Lamarck.
  4. Eugenesia, esa peligrosa doctrina social que se encuentra detrás de la Supervivencia de los más aptos.

La crítica contenida en “Examen du Livre de Darwin sur l’Origine des Especes” provocó pronto una repuesta de Thomas Huxley. En su respuesta, publicada en The Natural History Review de 1865, con el título “Criticisms on The Origin of Species (1864)” Huxley deja sin responder los principales argumentos de Flourens, quien no dispuso de mucho tiempo más para contraréplicas.  Acompañan a esta primera edición en español del libro de Flourens la respuesta de Thomas Huxley y mis comentarios a la misma.

Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

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¿Qué versión del libro de Darwin había leído Flourens?

 Pierre Flourens, un Académico de brillante trayectoria, leyó la primera edición francesa del libro de Darwin, en la traducción de Clémence Royer. El título de la  primera edición francesa (1962) es: DE L’ORIGINE DES ESPÈCES OU DES LOIS DU PROGRÈS CHEZ LES ÊTRES ORGANISÉS y la obra se encuentra disponible en Darwin online y en Google Books.  Merece la pena una lectura de su  prefacio, ejemplo de fe en la ciencia y de fundamentalismo científista, que comienza así de bravamente:

Oui, je crois à la révélation, mais à une révélation permanente de l’homme à lui-même et par lui-même, à une révélation rationnelle qui n’est que la résultante des progrès de la science et de la conscience contemporaines, à une révélation toujours partielle et relative qui s’effectue par l’acquisition de vérités nouvelles, et plus encore par l’élimination d’anciennes erreurs. Il faut même avouer que le progrès de la vérité nous donne autant à oublier qu’à apprendre, et nous apprend à nier et à douter aussi souvent qu’à affirmer.

(Sí, creo en la revelación, pero en una revelación permanente del hombre a sí mismo y por sí mismo, en  una revelación racional que es sólo la resultante de los progresos de la ciencia y de la conciencia contemporáneas, en una revelación siempre parcial y relativa que se efectúa por la adquisición de las verdades nuevas, y más todavía por la eliminación de antiguos errores. Hasta hay que reconocer que el progreso de la verdad nos da tanto para  olvidar como para aprender, y nos enseña  a negar y a dudar tan a menudo como a afirmar.)

El dogmatismo y la falta de formación científica de la traductora están patentes a lo largo de todo el prólogo.

En la segunda edición francesa, de 1866, titulada De l’Origine des espèces par sélection naturelle ou des lois de transformation des êtres organisés (se conoce que alguien hizo ver al menos la total inconsistencia del título anterior)  , y disponible en Google books,   la traductora introduce además de su osado prefacio a la primera edición, un avant-propos, en el que cita ni más ni menos que cuatro veces a Pierre Flourens.  Además, lo cita también una quinta vez en una nota a pie de página en el texto.

Veamos estas cinco desafortunadas citas que una atrevida traductora se permite hacer en referencia a un académico de tan larga y prestigiosa trayectoria científica:

1 y 2. Discute la traductora el término sélection que ha decidido emplear en esta edición en lugar de élection. Nos dice:

En abandonnant le mot élection, que nous avions employé dans notre première édition [cf. Royer, De l'origine des espèces1, 114, 121, etc.], nous avons fait, nous l’avouons, à l’opinion du grand nombre, un sacrifice, au sujet duquel, notre conscience n’est pas très‑tranquille. Car, toute l’Académie des sciences, avec M. Flourens , un des contradicteurs les plus écoutés des idées darwiniennes en France, notamment grâce à sa critique d’une « personnification » de la nature à travers le terme d’élection naturelle utilisé quelque temps en France à la place de celui de sélection, nous dirait que la nature, même organisée, même vivante, n’étant pas intelligente, ne peut élire, parce qu’une élection suppose un choix volontaire ; nous demanderions à l’Académie des sciences et à M. Flourens en particulier, pourquoi la nature inorganique, brute, morte, inerte, tout ce qu’on voudra, est capable, en chimie, d’affinités électives. Mais nous consentons à céder volontiers quelque chose sur les mots, pourvu qu’on nous permette de ne rien céder sur les idées.

(Abandonando la palabra elección, que habíamos empleado en nuestra primera edición [cf. Royer, Del origen de los espèces1, 114, 121, etc.], hicimos, lo reconocemos, a la opinión del gran número, un sacrificio, respecto al cual, nuestra conciencia no está muy-tranquila. Porque, toda la Academia de las ciencias, con Sr. Flourens, uno de los contradictores de las ideas darvinianas más escuchados en Francia, particularmente gracias a su crítica de una “personificación” de la naturaleza a través del término de elección natural utilizado por un tiempo en Francia en lugar del de selección, nos diría que la naturaleza, hasta organizada, hasta viva, no siendo inteligente, no podía elegir, porque una elección supone una elección voluntaria; preguntarímos a la Academia de las ciencias y a Sr. Flourens en particular, por qué la naturaleza inorgánica, bruta, muerta e inerte, todo lo que se quiera, es capaz, en química, de afinidades electivas. Pero consentimos a ceder de buena gana algo sobre las palabras, con tal que se nos permita no ceder nada sobre las ideas.

Efectivamente, la traductora reconoce la autoridad de Flourens y le da la razón en que la elección natural es una personificación, que supone en la naturaleza un acto voluntario. El concepto de afinidades electivas en química es un concepto también propio de una personificación del siglo XVIII como Flourens reconoce en su libro. Pues bien, exactamente lo mismo ocurre con el término selección. La frase final es demoledora:  Consiente en ceder algo sobre las palabras, siempre que se le consienta no ceder en nada sobre las ideas. Pero no se trata de permitir o de consentir, sino simplemente de reconocer las cosas como son: La naturaleza no elige. La naturaleza no selecciona.

3 y 4. Dice la autora de este Avant-Propos que es más que nada un Despropósito:

La lutte n’a pas cessé sitôt cependant. Quelques adversaires du système, tels que M. Flourens, ne semblent que parodier les arguments de Leibnitz contre le système de Newton, en accusant M. Darwin de diviniser la nature et d’inventer des puissances occultes sous les noms de sélection naturelle et de concurrence vitale. Leibnitz, accusant Newton d’inventer des dieux appelés attraction, farce centripète et force centrifuge n’a pas plus empêché la gravitation universelle de devenir un dogme scientifique, que les efforts séniles de M. Flourens ne parviendront à empêcher le monde savant de croire à la transformation progressive des formes organiques.

(La lucha no cesó sin embargo tan pronto. Algunos adversarios del sistema, tales como M. Flourens, parecen sólo parodiar los argumentos de Leibnitz contra el sistema de Newton, acusando a M. Darwin de divinizar la naturaleza y de inventar potencias ocultas bajo los nombres de selección natural y de competencia vital. Leibnitz, acusando a Newton de inventar a dioses apelados atracción, fuerza centrípeta y fuerza centrífuga no impidió más que  la gravitación universal se convirtiese en un dogma científico, que los esfuerzos seniles de Sr. Flourens llegarán a impedir al mundo sabio creer en la transformación progresiva de las formas orgánicas.)

O sea que ahora Flourens parece parodiar los argumentos de Leibnitz. ¿Está usted de broma Mlle Royer? ¿Acaso no acaba usted de reconocer que la naturaleza no elige? El argumento dado arriba de las afinidades electivas es el mismo  que el propio Darwin utiliza en uno de los párrafos más desafortunados de su obra y es precisamente en ese párrafo donde Clemence Royer vuelve a citar a Flourens:

Cette page est la complète réfutation du petit livre de lf. Flourens sur le Darwinisme.

(Esta página es la refutación completa del pequeño libro de lf. Flourens sobre el Darvinismo.)

Pero lo que ocurre es justamente lo contrario. En esa página. En ese terrible y desafortunado párrafo que ya he comentado aquí y aquí  se encuentra la refutación que hace Darwin de su propia teoría. Es en ella donde dice:

Dans le sens littéral du mot, il n’est pas douteux que le terme de sélection naturelle ne soit un contresens;

(En el sentido literal de la palabra, sin duda la selección natural es un contrasentido).  Una expresión falsa en la traducción en español; false term en la edición original.

 

A Clémence Royer,  que no tenía formación científica alguna, se refieren los siguientes párrafos del Diccionario de Neolengua:

Manifestant une foi aveugle dans le progrès, elle traduit et rédige une préface à l’Origine des espèces de Charles Darwin dans laquelle elle développe ses propres idées évolutionnistes dans le domaine des siences sociales. Elle dénonce notamment une société où le faible prédomine sur le fort sous prétexte d’une « protection exclusive et inintelligente accordée aux faibles, aux infirmes, aux incurables, aux méchants eux-mêmes, à tous les disgraciés de la nature ».

 Es decir:

 Mostrando una fe ciega en el progreso, tradujo y escribió un prefacio de El Origen de las Especies de Charles Darwin en el que desarrolla sus propias ideas evolucionistas en el campo de la ciencia social. Denuncia una sociedad donde el débil predomina sobre el fuerte con el pretexto de la “protección exclusiva y poco inteligente dada a los débiles, los enfermos, incurables, los mismos malos, a todos los desgraciados de la naturaleza.”

Pero sigamos leyendo……:

Par ses idées, elle sera le précurseur des théories de l’eugénisme, du racisme et du darwinisme social.

Co-fondatrice de la première obédience maçonnique mixte, « Le Droit humain »,

Por sus ideas, que será precursora de las teorías de la eugenesia, el racismo y el darwinismo social.

Co-fundadora de la primera masónica mixta, “El Derecho Humano”

La página da, tanto en su versión francesa como en la inglesa,  detalles muy curiosos de sus traducciones de la obra de Darwin.  Por ejemplo:

Francés:

Dans sa préface, véritable pamphlet positiviste consacré au triomphe du progrès de la science sur l’obscurantisme, elle s’attaque vigoureusement aux croyances religieuses et au christianisme, argumente en faveur de l’application de la sélection naturelle aux races humaines et s’alarme de ce qu’elle considère comme les conséquences négatives résultant de la protection accordée par la société aux faibles.

Inglés:

Royer went beyond her role as a translator and included a long (60 page) preface and detailed explanatory footnotes. In her preface she challenged the belief in religious revelation and discussed the application of natural selection to the human race and what she saw as the negative consequences of protecting the weak and the infirm.

Mi traducción al español de la versión inglesa:

Royer fue más allá de su papel como traductora e incluyó un largo prefacio (60 páginas) y notas explicativas detalladas. En su prefacio desafió la creencia en la revelación religiosa y debatió la aplicación de la selección natural a la especie humana y lo que vio como las consecuencias negativas de la protección de los débiles y los enfermos.

Su prefacio es un ejemplo de pseudociencia  e incluye entre sus temas favoritos el de la revelación humanitaria (La révélation humanitaire), a la que se refiere su autora en estos términos:

C’est comme un courant électrique qui décrit sans cesse, vite comme la foudre, ses spirales infinies, et qui jaillit en éclairs aux points où il est interrompu.

Es decir que ella vio nítidamente las consecuencias humanitarias de la obra de Darwin:

C’est donc surtout dans ses conséquences humanitaires, dans ses conséquences morales que la théorie de M. Darwin est féconde. Ces conséquences, je ne puis que les indiquer ici; elles rempliraient à elles seules tout un livre que je voudrais pouvoir écrire quelque jour.

Con las que en algún momento pensó escribir un libro. Al enterarse de ello escribió nuestro autor lo siguiente en carta a su amigo Asa Gray:

I received 2 or 3 days ago a French translation of the Origin by a Melle. Royer, who must be one of the cleverest & oddest women in Europe: is ardent deist & hates Christianity, & declares that natural selection & the struggle for life will explain all morality, nature of man, politics &c &c!!!. She makes some very curious & good hits, & says she shall publish a book on these subjects, & a strange production it will be.

He recibido hace 2 o 3 días una traducción francesa de El Origen de un Mlle. Royer, que debe ser una de las mujeres más inteligentes y más raras en Europa: es deísta ardiente y odia el cristianismo, y declara que la selección natural y la lucha por la vida explican toda la moralidad, la naturaleza del hombre, la política, etc., etc. !!!. Hace algunos golpes muy curiosos y buenos, y dice que publicará un libro sobre estos temas, que extraña producción será.

A Claparède, que revisó la versión que Royer hizo de la obra de Darwin, no debió de gustarle mucho puesto que se expresaba en estos términos en una carta a Darwin:

Sa traduction est lourde, indigeste, parfois incorrecte et les notes qui l’accompagnent ne seront certainement point de votre goût. J’ai usé de toute mon influence auprès de Mlle. Royer pour la décider à se borner au simple rôle de traducteur, mais mes efforts n’ont pas été couronnés de succès. Je dois dire cependant à l’éloge de Mlle. Royer qu’elle a supprimé sans exception toutes les notes que j’ai qualifiées d’absurdes et de contre sens scientifiques. En revanche elle en a imprimé un très grand nombre (la majeure partie de celles qui illustrent son traduction) qui ne m’avaient point été soumises.

Mlle. Royer est une personne singulière, dont les allures ne sont point celles de son sexe. Toutefois l’éducation semi-masculine qu’elle s’est donnée à force de travail a été puisée avant tout à une école philosophique exclusivement déductive et sa manière de penser s’en ressent.f6 Elle avait imaginé, en traduisant votre ouvrage, d’y introduire des corrections de son propre chef, corrections qui vous auraient étrangement et désagréablement surpris. J’ai cependant réussi à la détourner de cette manière de faire en lui montrant que <    > manquer de délicatesse à votre égard.— <La> nature de ces corrections était vraiment interessante en montrant combien les méthodes d’un esprit comme celui de Mlle. Royer sont opposées à la marche des Sciences naturelles. Je vous en citerai deux exemples.

Dans le chapitre sur l’instinct des abeilles, Mlle. Royer avait remplacé partout dans sa traduction les termes de pyramide trièdre (pour la base des alvéoles) par celui de pyramide hexaèdre, parceque affirmait-elle les abeilles ne pouvaient pas terminer un prisme hexagone autrement que par un point hexagonal.f7 L’idée ne lui était point venue, avant d’introduire une modification aussi capitale, de jeter elle-même un coup d’oeil sur un rayon de miel.

Le second exemple est de même force. Mlle. Royer n’avait imaginé rien de mieux que de faire descendre dans la traduction tous les poissons électriques d’un ancêtre commun ayant un organe électrique. Comme elle n’a pas de notions de Zoologie non plus que d’anatomie comparée, j’ai eu beaucoup de peine à lui faire comprendre que vous aviez eu vos raisons pour ne pas émettre une idée aussi simple. J’ai cependant réussi à la convaincre tant bien que mal par une description des organes électriques de la torpille, du gymnote, du malaptérure, du mormyre et des nerfs que s’y rendent que ces organes bien qu’identiques au point de vue du tissu ne sont cependant point morphologiquement homologues.f8

Quelqu’imparfaite que soit donc la traduction de Mlle. Royer, quelque déplacées que soient certaines parties de sa préface et de ses notes, je m’applaudis cependant d’avoir empêché qu’elle défigurât plus complètement votre œuvre. Mais si le grand ouvrage sur les espèces dont vous nous annoncez la publication pour un avenir un peu éloigné vient, comme je l’espère, à être publié, je lui souhaite un traducteur plus versé dans les sciences naturelles et moins désireux de faire remarquer sa propre personalité!

Que, traducido al español, viene a decir:

 

Su traducción es pesada, indigesta, a veces incorrecta. Las notas que la acompañan no serán de su agrado. Usé toda mi influencia con la señora Royer para  que se limitase al simple papel de traductora, pero mis esfuerzos no tuvieron éxito. Debo decir, sin embargo, en su elogio,  que la señora Royer ha eliminado sin excepción, todas las notas que yo había descrito como absurdas y contrarias al sentido científico. Sin embargo se ha impreso un número muy grande de ellas (la mayoría de las que muestran la traducción) que no se me habían presentado.

La Sra. Royer es una persona singular, cuyas costumbres no son las de su sexo. Sin embargo, la educación semi-masculina que ha recibido a fuerza de trabajo le  ha elaborado principalmente una escuela filosófica exclusivamente deductiva y su  manera de pensar se resiente de ello.  Se había imaginado, durante la traducción de su libro, que podría introducir correcciones por su cuenta, lo que le ocasionaría a usted una extraña y desagradable sorpresa. Sin embargo, me las arreglé para separarla de esta actuación mostrándole que eso constituiría una falta de delicadeza para con usted -. La Naturaleza de estas correcciones fue muy interesante al mostrar cómo los métodos de una mente como la de la señorita Royer se oponen a la marcha de las Ciencias Naturales. Voy a citar dos ejemplos.

En el capítulo sobre el instinto de las abejas, la señora Royer había sustituidoen su traducción a todos los términos  ” pirámide triedro” (para las células de base) por el pirámide hexaedro , porque ella decía que las abejas no pueden terminar un prisma hexagonal que no sea en un punto hexagonal. Pero no se le ocurrió, antes de introducir un cambio tan capital, echar  un vistazo en un panal.

El segundo ejemplo es de la misma fuerza. La Sra. Royer no había imaginado nada mejor que incluir en  la traducción que todos los peces eléctricos descienden de un ancestro común con un órgano eléctrico. Como ella no tiene ni idea de Zoología ni tampoco de anatomía comparada, tuve grandes dificultades para hacerle entender que usted había tenido sus razones para no emitir una idea tan simple. Sin embargo, me las arreglé para convencerla de alguna manera por una descripción de los órganos eléctricos de los torpedos, anguilas, el malaptérurus,  de los  mormyridos y de sus nervios correspondientes,  que estos organismos,  aunque idénticos en términos de tejido, sin embargo,  no son morfológicamente  homologos.

Por imperfecta que sea la  traducción d Mlle. Royer, por desplazadas que estén algunas partes de su prefacio y notas, me aplaudo, sin embargo, por haber impedido que ella desfigurase  su trabajo más completamente . Pero si la gran obra sobre  las especies,  cuya  publicación anuncia usted en un futuro próximo, llegase a buen término como espero,   le deseo un traductor más versado en las ciencias naturales y menos dispuesto a hacer notar su propia personalidad.

 

 

 Flourens detectó tantos defectos formales y tan intolerables errores en el libro de Darwin que escribió el suyo para indicarlos..¿Qué errores  vió  Flourens en el libro de  Darwin?,  ¿En qué basa la  crítica contenida en el Examen…..?

 

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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¿Quién era Pierre Flourens, el verdadero, el autor del libro Examen du Libre de M. Darwin sur l’Origine des Espèces?

Nacido el 15 de abril en Maureilhan, cerca de Béziers, Pierre Flourens (1794-1867) terminó sus estudios de Medicina en la Universidad de Montpellier cuando contaba diecinueve años. En París trabajó con el botánico Agustín de Candolle (1779-1841) y con el paleontólogo Georges Cuvier (1769-1832),  dedicándose después durante muchos años a la neurofisiología. Siguen a continuación algunos datos sobre la biografía de este autor que fue miembro de l’Académie des Sciences de France desde 1828 y su secretario permanente (Secrétaire perpétuel) entre los años de 1833 y 1866.

En 1833, fue nombrado profesor de anatomía en el Colegio de Francia y en 1838, diputado por la comuna de Béziers. Elegido miembro de la Academia Francesa en 1840, en competición con Víctor Hugo (1802-1885), recibió la Légion d’honneur en 1845. Se retiró completamente de la vida política en 1848 y aceptó la cátedra de Historia Natural en el Colegio de Francia en 1855.

En sus primeros trabajos experimentales estudió la función del laberinto vestibular del oído en palomas mediante la extirpación de los canales semicirculares. Al seccionar el canal semicircular, encontró movimientos anómalos de la cabeza. Al cortar las fibras nerviosas a estos órganos no se vio afectada la audición, que se suspendió cuando se cortó la papila basilar. Flourens propuso que los canales semicirculares están involucrados en el mantenimiento de la postura y equilibrio. Se formuló la hipótesis de que una lesión en los canales semicirculares era responsable de la anteriormente descrita sintomatología  vestibular.

Flourens es reconocido como un pionero de la teoría moderna de la función cerebral, según la cual el cerebro actúa como unidad funcional,  aunque determinadas funciones son controladas por partes específicas. Llegó a esta teoría utilizando métodos de ablación y estimulación y realizando muchas investigaciones experimentales con mamíferos, especialmente conejos y palomas. La extracción del cerebelo conducía a la pérdida del sentido del equilibrio y a la falta de coordinación muscular del animal. Al separar los hemisferios cerebrales se interrumpían todas las funciones cognitivas en las palomas.  Propuso Flourens que la corteza cerebral, el cerebelo y el tronco del encéfalo funcionan a nivel global como un conjunto completo, equipotencial y coordinado con todas las demás partes. Flourens avanzó en la obra de Julien-Cesar Legallois (1770-1814) sobre las funciones de control respiratorio del bulbo raquídeo. Informó que la médula es responsable de las funciones vitales, como la circulación y la respiración. Observó que la eliminación de la médula oblonga resulta en la muerte de la animal.

Franz Joseph Gall (1758-1825) había desarrollado la frenología.  Sus principios eran que el cerebro es el órgano de la mente, y que consiste en unidades funcionales independientes. Distintas áreas se consideraban responsables de las diferentes aptitudes intelectuales y rasgos del carácter, y estas diferencias se encontrarían reflejadas en el hueso del cráneo. Flourens rechazó esta teoría desafiando la opinión localizacionista de Gall. La teoría básica de la frenología, que la personalidad está determinada por la forma del cráneo, se rechaza ahora por incorrecta.

Además de sus estudios neurofisiológicos, Flourens describió las propiedades anestésicas del cloroformo y del acetato de cloruro.  Entre sus alumnos destacan Edmé Félix Alfred Vulpian (1826-1887) y Gabriel Gustav Valentin (1810-1883) que hicieron importantes contribuciones a la neurología. Flourens murió en Montgeron, cerca de París, en 1867 dejando numerosos artículos y libros. Sigue una lista de sus principales obras:

1825. Expériences sur le système nerveux: faisant suite aux Recherches expérimentales sur les propriétés et les fonctions du système nerveux dans les animaux vertébrés. Crevot, Paris.

1826. De la délimitation de l’effet croisé dans le système nerveux (8pp). Migneret, Paris.

1830. Expériences sur les canaux semicirculaires de l’oreille. Mém Acad Sci.  9455–475.

1836. L’ovologie et l’embryologie. Cours sur la génération… fait au museum d’histoire naturelle en 1836. Livrairie de Trincart, Paris.

1841.  Analyse raisonnée des travaux de G. Cuvier. Paulin, Paris.

1841.  Résumé analytique des observations de Frédéric Cuvier sur l’Instinct et l’Intelligence des animaux. Ch. Pitois, Paris.

1842. Recherches sur le développement des os et des dents. Examen de la phrénologie. Gide, Paris.

1842. Recherches expérimentales sur les propriétés et les fonctions du système nerveux dans les animaux vertébrés. Crevot Paris.

1844. Mémoires d’anatomie et de physiologie comparées. Baillière, Paris.

1844. Buffon, histoire de ses travaux et de ses idées. Paulin, Paris

1845. Cuvier, histoire de ses travaux et de ses idées. Paulin, Paris

1845. Anatomie générale de la peau et des membranes muqueuses. Gide, Paris.

1847. Théorie expérimentale de la formation des os. Baillière, Paris.

1847.  Fontenelle, ou de la philosophie moderne relativement aux sciences physiques. Paulin, Paris.

1847. Note touchant l’action de l’éther sur les centres nerveux. CR Acad Sci Paris. 24340–344.

1851.  Recherches sur le développement des os et des dents. Examen de la phrénologie. Hachette, Paris.

1855.  De la longévité humaine et de la quantité de vie sur le globe. Garnier frères, Paris.

1856. Cours de physiologie comparée. Maltéste et cie. Paris.

1857. Histoire de la découverte de la circulation du sang. De la longévité humaine et de la quantité de vie sur le globe. Garnier frères, Paris.

1857. Recueil des Éloges historiques lus dans les seances publiques de l’Académie des Sciences, 3 vol. Garnier frères, Paris.

1858.  De la vie et de l’intelligence. Garnier frères, Paris.

1858. Histoire des travaux de G. Cuvier. Garnier frères, Paris.

1860.  De la raison, du génie et de la folie. Garnier frères, Paris.

1860. Des manuscrits de Buffon. Garnier frères, Paris.

1861.  De l’instinct et de l’intelligence des animaux. Garnier frères, Paris.

1863.  De la phrenologie et des études vraies sur le cerveau. Garnier frères, Paris.

1864. Examen du livre de M. Darwin sur l’origine des espèces. Garnier frères, Paris.

1864. Ontologie naturelle ou étude philosophique des êtres. Garnier frères, Paris.

1865. De L’Unité de Composition et du Débat Entre Cuvier et Geoffroy Saint-Hilaire. Garnier frères, Paris.

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

 

 

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El misterioso clan Anti-Darwin, según Raymond Furon

Supe de la existencia de Flourens, el verdadero, el académico, mediante la lectura del libro titulado “La Paleontologie”, de Raymond Furon (Ediciones Payot, Paris, 1951) que,  en sus páginas dedicadas a Darwin (74-76),  dice:

Malgré cet enorme succès et l’acceptation quasi unánime de la doctrine transformiste par les geologues et les biologistes du monde entier, Darwin fut violemment attaqué en Anglaterre même, par tout un clan dirigé par l’évêque d’Oxford, en France par Flourens, secrétaire perpètuel de l’Académie des Sciences.

(A pesar de este gran éxito y de la aceptación casi unánime de la doctrina transformista por los geólogos y biólogos de todo el mundo, Darwin fue atacado violentamente incluso en Inglaterra por todo un clan liderado por el obispo de Oxford, en Francia por Flourens, secretario permanente de la Academia de Ciencias.)

Varias ideas llamaron mi atención en esta frase de Furon. Destacaré dos:

  • La primera, la expresión: Darwin fut violemment attaqué (Darwin fue atacado violentamente). ¿De verdad fue Darwin violentamente atacado?,  ¿Por quién?
  • La segunda idea reclama nuestra atención porque contiene precisamente la respuesta a esta inquietante pregunta y en ella se encuentra la palabra “clan”: Darwin fue atacado violentamente por un clan, nos viene a decir Furon.

 

Pero,….. ¿De verdad hubo un clan en Inglaterra dirigido por el Obispo de Oxford y organizado para atacar a Darwin? Nunca había oído hablar de algo parecido; ni de la composición del hipotético clan ni de actividad alguna, trabajos,  publicaciones a tal fin. Por otra parte, de haber existido tal clan, su labor habría sido pésima, pues como indica Furon y todos sabemos, el darwinismo tuvo un enorme éxito. Cierto es que encontró también sus oponentes que, a fecha de hoy, pasan por ser pocos y sin duda son muy mal conocidos. Se habla a veces de un debate en Oxford entre Thomas Huxley y el Obispo Wilbeforce, pero,  lamentablemente,  los documentos que puedan mostrar el contenido de aquel debate son muy escasos y en su mayoría debidos a referencias indirectas. No existe un documento original de la época que contenga el texto completo del debate. La existencia de tal clan anti-Darwin es, por lo tanto, muy dudosa. De ser cierta, se trataría de uno de los clanes más ineficientes de la historia. Pero además, el párrafo sugiere que el hipotético clan podría extender sus redes al continente.

Un clan para atacar a Darwin. No se puede encontrar idea semejante ni en las mejores novelas de Julio Verne. No en vano el responsable de dicho clan habría sido, según Furon,  ni más ni menos que un profesor eternamente joven que aparece dando clase en la novela Paris en el siglo XX, y que además es el propio padre del militar que inspiró el personaje del Capitán Nemo. Aunque es bien sabido que la realidad siempre supera a la ficción,  en este caso,  ambas parecen estar jugando al ratón y el gato. Dando vueltas una en torno a la otra.

Pero Furon se equivoca. No se puede defender la existencia de clan alguno confeccionado para atacar a Darwin. Ni en Inglaterra ni en Francia hay evidencia de crítica anti-darwinista alguna elaborada mediante la acción combinada de un grupo de poder actuando coordinadamente (clan). Flourens se limita a exponer su parecer en un libro que ha permanecido proscrito mientras la academia y los medios de comunicación cantaban las alabanzas de Darwin durante décadas. Se equivoca Furon al decir que Darwin había sido violentamente atacado por un clan. La evidencia apunta más bien en sentido contrario: Darwin fue decididamente protegido por un clan. A él pertenecía Thomas Henry Huxley, presidente de la Royal Society, quien defendió las tesis del darwinismo frente al obispo Wilberforce y quien, como veremos en el libro citado abajo, las defiende frente a la crítica vertida en el libro de Flourens. Pertenecían al clan otros miembros de la Royal Society: Charles Lyell y Joseph Dalton Hooker, también enfrentado al Obispo Wilbeforce en el famoso debate de Oxford y de quien la inglesa Mary Midgley, en su libro titulado “Evolution as a Religion”, dice:

The man who stood up at the time as having actually answered Wilberforce was the botanist Joseph Hooker. But his answers were, of course, limited by the fact that Darwin’s theory at that time really did need a great deal more evidence and basic thought before it could be defended against critical scientists.

El hombre que en ese momento respondió a Wilberforce fue el botánico Joseph Hooker. Sin embargo, sus respuestas fueron, por supuesto, limitadas por el hecho de que la teoría de Darwin en ese momento realmente necesitaba mucha más evidencia y pensamiento básico antes de poder ser defendida contra los científicos críticos.

Ni en las mejores novelas de Julio Verne se pueden encontrar ideas tan peregrinas como la de Furon: Un clan para atacar a Darwin.  No en vano el responsable de dicho clan habría sido ni más ni menos que el propio padre del militar que inspiró el personaje del Capitán Nemo. La realidad siempre supera a la ficción.

Pero seamos serios y vayamos contestando preguntas:

  1. ¿Quién era Pierre Flourens, el verdadero, el autor del libro Examen du Libre de m Darwin sur l’Origine des Espèces?
  2. ¿Cuál era la versión del libro de Darwin que había leído Flourens? y,…. Finalmente, para ir redondeando:
  3. ¿Qué errores  vió  Flourens en el libro de  Darwin?,  ¿En qué basa la  crítica contenida en el Examen…..?

 

 

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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Un tal M. Flourens, siempre ardiente y joven, daba su lección con el mayor éxito,….

En su obra titulada Paris au XXe siècle, Julio Verne hace que su personaje principal,  Michel Dufrénoy, pasee errante a través de la ciudad de Paris en el invierno de 1962.

Al pasar por delante de la Sorbona, un tal M. Flourens, indica el autor, daba su lección con el mayor éxito, siempre ardiente y joven:

Por fin llegó, sin advertirlo, al bulevar Sebastopol, de la ribera izquierda, pasó frente a la Sorbona, donde M. Flourens dictaba todavía con gran éxito su curso, siempre ardoroso, siempre joven

Y aquí Verne hace un guiño al otro Flourens, el verdadero, el que como nosotros se atragantaba al leer los disparates contenidos en el Origen de las Especies. Pierre Jean Marie Flourens, fundador de la neurobiología experimental de quien hablaremos pronto y que había escrito, entre otros muchos,  un libro titulado:  “De la longévité humaine et de la quantité de vie sur le globe” (De la longevidad humana y de la cantidad de vida sobre el globo),  publicado por Garnier frères en  1854 y del que se publicaron cuatro ediciones antes de 1875.

El Flourens de ficción estaba (y está todavía) vivo en la novela de Verne, lamentablemente el verdadero no dispondría de  mucho tiempo para disfrutar de las ironías contenidas en las novelas de Verne o de atragantarse con las perogrulladas de Darwin.  Aquejado de una enfermedad, Flourens, el verdadero  Pierre Jean Marie Flourens,  padre de Gustave y de  Émile se retiraba en 1864 de toda actividad pública. En ese mismo año había escrito su libro titulado Examen du libre de M Darwin sus l’Origine des Espèces, del que tendremos ocasión de hablar. La enfermedad se lo llevaría a la tumba el seis de diciembre de 1867.

Pero,….¿Cómo llegué a enterarme de la existencia de Pierre Flourens?

Esta es una historia bien curiosa que les contaré enseguida,….

Referencia:

Jules Verne. Paris au XXe siècle, ch. XVI. Paris : Hachette, le cherche midi 1994, p. 193

 

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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