Para entender la selección natural: El falso algoritmo y el cuento del león del bosque


Al discutir hoy la entrada titulada La Selección Natural se opone al diseño, en la sección blog del día de Madrimasd, un comentario indicaba que la selección natural sería un algoritmo. Sus palabras, en medio de un discurso confuso, eran exactamente estas:

“Por tanto la selección natural de Darwin no es más que un simple algoritmo o procedimiento para evaluar diseños que se irian obteniendo por crossover y/o mutación, generación tars generación, hasta encontrar uno óptimo o cuasi-óptimo.”


Tal frase presenta la equivalencia falsa entre algoritmo y procedimiento. Mientras que algoritmo es un conjunto de operaciones definidas que permite hallar la solución de un problema, procedimiento es cualquier acción. El primero es matemático y metódico, la segunda no tiene por qué serlo. Así, el comentario en cuestión erraba por ambiguo ya que la selección natural puede ser definida como procedimiento, más no como algoritmo. Mucho menos como “simple algoritmo”. Entender esto es sencillo conociendo el ejemplo del león que relato a continuación.



Dos exploradores van por la selva cuando de repente aparece un león. El explorador A piensa: voy a echar a correr, así el león se comerá a mi compañero (explorador B) y yo me salvaré.

Ante tal panorama pueden ocurrir varias soluciones:

  1. El explorador A acierta y se salva. Es en este caso el más adaptado.
  2. El explorador A se equivoca. Al león le gusta correr tras su presa antes de comérsela. En tal caso el más adaptado es B.
  3. El león se come a ambos. Ninguno de ellos es más adaptado.
  4. El león no tiene hambre y no se come a ninguno. Ambos son bien adaptados.

En los cuatro casos, la selección natural habrá obrado (procedimiento), en ninguno de forma predecible. Conclusión: La selección natural puede ser definida como procedimiento, no como algoritmo.

Imagen procedente de ImageShack

Blogalaxia: ~ Technorati: ~ AgregaX:

;Share/Bookmark//

Related posts:

  1. La Selección Natural se opone al concepto de Especie
  2. La Selección Natural se opone al diseño
  3. Conservando la máquina incapaz de distinguir: “Evolución” de Dobzhansky, Ayala, Stebbins y Valentine, donde se demuestra que la Selección Natural no es teoría sino proceso
  4. 1859-1868: La selección natural y el fusilamiento del emperador
  5. Un panorama victoriano: El Big Ben y su hermana pobre, la selección natural
Etiquetas: , , ,

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Es un ejemplo bastante pueril. Debido al comportamiento intrinseco de los leones, EN PROMEDIO se comerá a uno u a otro. Al cabo de muchas generaciones habra hombres que corran inmediatamente al ver a un leon o lo contrario (siempre y cuando no interfieran otros factores como la evolución cultural o las armas en el caso del hombre).

¿Podrán ustedes algún dia escribir tres lineas sin un insulto?

¿Cuantos exploradores se habrá comido entonces nuestro león del cuento?

¿Habrá mutado ya entonces a otra especie más adaptada?

Decir que un ejemplo es pueril es una descripción del ejemplo, no de usted. ¿es capaz de ver la diferencia?.

No se cuantos exploradores se habra comido, ni tiene nada que ver con el debate.

¿habra mutado quien? a veces los organismos mutan y se adaptan y otras veces se extinguen (eso es lo que pasa cuando las mutaciones adaptativas ocurren solamente al azar: no siempre se triunfa)

(requerido)

(requerido)


*