Linneo burlado en el párrafo septingentésimo vigésimo tercero de El Origen de las Especies

 

Se permite en este párrafo el autor citar a Linneo, cosa que debería haber hecho en la primera página de su libro y no ahora. Según su costumbre, prefiere el autor citar a sus maestros para enmendarles la plana o corregirlos. Así hacía con Lamarck cuando, al indicar sus ideas principales no lo mencionaba y sin embargo  lo mencionaba al tratar de la generación espontánea, para criticarlo. Así,  ahora menciona  a Linneo también para quitarle mérito, para criticarlo. Repetimos: difícilmente puede hablar de diferencias entre afinidades reales y semejanzas analógicas un autor que no se ha tomado la molestia de distinguir y definir las categorías taxonómicas y para el cual especie es lo mismo que variedad.

 

Al final una frase para la antología:

La semejanza entre el lebrel y el caballo de carrera apenas es más caprichosa que las analogías que han encontrado algunos autores entre animales muy diferentes

 

 

723.

 

Among insects there are innumerable instances; thus Linnaeus, misled by external appearances, actually classed an homopterous insect as a moth. We see something of the same kind even with our domestic varieties, as in the strikingly similar shape of the body in the improved breeds of the Chinese and common pig, which are descended from distinct species; and in the similarly thickened stems of the common and specifically distinct Swedish turnip. The resemblance between the greyhound and race-horse is hardly more fanciful than the analogies which have been drawn by some authors between widely different animals.

 

Entre los insectos hay innumerables casos parecidos; así Linneo, engañado por las apariencias externas, clasificó positivamente un insecto homóptero como lepidóptero. Vemos algo de esto aun en nuestras variedades domésticas, como en la forma, llamativamente semejante, del cuerpo en las razas perfeccionadas de cerdo chino y cerdo común, que han descendido de especies diferentes, y en las raíces, de grueso semejante, del colinabo y del nabo de Suecia, que es específicamente distinto. La semejanza entre el lebrel y el caballo de carrera apenas es más caprichosa que las analogías que han encontrado algunos autores entre animales muy diferentes.

Lectura aconsejada:

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  2. Siguiendo de nuevo a Lamarck, inteligentemente, en el párrafo septingentésimo vigésimo segundo de El Origen de las Especies
  3. Usos inconscientes de un criterio en el párrafo septingentésimo vigésimo de El Origen de las Especies
  4. Con seguridad, más confusión en el párrafo septingentésimo vigésimo primero de El Origen de las Especies
  5. Siguen las leyes generales sobre la distribución de la fauna y la confusión en el párrafo sexcentésimo vigésimo noveno del Origen de las Especies
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