‘Antropomorfismo’

Críticos de Darwin: Y

Y

 

 

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Young, Robert M.  (1935-    )

 

Darwin says, “This little abstract touches only the accumulative powers of natural selection, which I look at as by far the most important element in the production of new forms.”

 Anthropomorphic, voluntarist descriptions of natural selection occur throughout On the Origin of Species, the abstract of the larger work, which appeared at the end of 1859. It will help to sharpen our sense of how remarkable this is if it is recalled that the rules of scientific explanation which were developed in the seventeenth century banished purposes, intentions, and anthropomorphic had expressions from scientific explanations. Biologists, however, had never been very good at confining their explanations to matter, motion, and number. They had persisted in employing powers and faculties and had moved on to slightly less septic categories such as biological properties (e.g., irritability, contractility, sensibility) in spite of the official paradigm. But even by the loose standards of biological explanation, it is surprising to find such rank anthropomorphism at the heart of the most celebrated unifying theory in biology.

 

Dice Darwin: “Este pequeño resúmen trata  sólo de los poderes acumulativos de la selección natural, a los cuáles miro, con mucho, como  el elemento más importante en la producción de nuevas formas.”

Descripciones antropomórficas, voluntaristas de la selección natural se producen a lo largo de El Origen de las Especies, el resumen de la obra más grande, que apareció a finales de 1859. Ayudará a agudizar nuestro sentido de lo extraordinario que es esto si se recuerda que las reglas de la explicación científica que se desarrollaron en el siglo XVII desterraron todo  propósito, intención, y expresiones antropomórficas de las explicaciones científicas. Los biólogos, sin embargo, nunca fueron muy buenos en limitar sus explicaciones a la materia, el movimiento y el número. Ellos habían persistido en el empleo de poderes y facultades trasladándolos a categorías un poco menos sépticas tales como las propiedades biológicas (por ejemplo, la irritabilidad, la contractilidad, la sensibilidad), a pesar del paradigma oficial. Pero incluso para los estándares relajados de explicación biológica, es sorprendente encontrar tal rango de antropomorfismo en el corazón de la teoría unificadora más célebre en la biología.

Darwin’s Metaphor:
Nature’s Place in Victorian Culture

 

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Los caminos del progreso en el párrafo centésimo octogésimo quinto de El Origen de las Especies

Comienza en este párrafo nueva sección.  Última de este largo y farragoso capítulo y titulada ON THE DEGREE TO WHICH ORGANISATION TENDS TO ADVANCE es decir Sobre el grado a que tiende a progresar la organización. Un título poco claro que, eso sí, indica progreso, mejoría. Tocamos aquí uno de los tópicos del darwinismo, la íntima asociación entre evolución (biológica) y progreso (social).  Una extraña y pseudo-científica mezcla que parte de la base de que en la naturaleza hay cosas mejores y peores y que las segundas son más propias del pasado mientras que las primeras están esperándonos a buen recaudo en alguna clase de cofre del tesoro enterrado en un futuro esperanzador. Una visión tendenciosa, dogmática e ideológica,  propia de una sesión de catequesis  que poco o nada tiene que ver con la ciencia. Es curioso ver como la religión darwinista adopta los mismos recursos y estrategias que la religión tradicional para, partiendo de dogmas ir inundando la mente del feligrés con nuevas imposiciones cada vez más contrarias al sentido común y a la razón. Esto sólo es posible cuando se haya sembrado una gran confusión….

 

Ya habíamos visto que el autor no distingue entre cambios a nivel especie, variedad o población. Tampoco distingue entre aquellos cambios que son colectivos y los cambios individuales a nivel de organismo. Así dice:

 

El resultado final es que todo ser tiende a perfeccionarse más y más, en relación con las condiciones. Este perfeccionamiento conduce inevitablemente al progreso gradual de la organización del mayor número de seres vivientes, en todo el mundo.

 

Frase ante la cual el autor está obligado inmediatamente a dar marcha atrás:

 

Pero aquí entramos en un asunto complicadísimo, pues los naturalistas no han definido, a satisfacción de todos, lo que se entiende por progreso en la organización.

 

Por lo tanto nos quedamos como estábamos y no sabemos si existe o no tal progreso. Si, caso de existir tal progreso vendrá a ser individual (lo cual es contrario a toda evidencia) o colectivo (también contrario a toda evidencia).  Lo único que sí es seguro, cuando este farragoso capítulo afortunadamente va tocando ya a su fin, es que no existe la selección natural puesto que sabemos que es imposible que nada haya que actúe como confusamente indica el autor al principio de este párrafo:

 

La selección natural obra exclusivamente mediante la conservación y acumulación de variaciones que sean provechosas, en las condiciones orgánicas e inorgánicas a que cada ser viviente está sometido en todos los períodos de su vida

185. ON THE DEGREE TO WHICH ORGANISATION TENDS TO ADVANCE.

 

Natural selection acts exclusively by the preservation and accumulation of variations, which are beneficial under the organic and inorganic conditions to which each creature is exposed at all periods of life. The ultimate result is that each creature tends to become more and more improved in relation to its conditions. This improvement inevitably leads to the gradual advancement of the organisation of the greater number of living beings throughout the world. But here we enter on a very intricate subject, for naturalists have not defined to each other’s satisfaction what is meant by an advance in organisation. Among the vertebrata the degree of intellect and an approach in structure to man clearly come into play. It might be thought that the amount of change which the various parts and organs pass through in their development from embryo to maturity would suffice as a standard of comparison; but there are cases, as with certain parasitic crustaceans, in which several parts of the structure become less perfect, so that the mature animal cannot be called higher than its larva. Von Baer’s standard seems the most widely applicable and the best, namely, the amount of differentiation of the parts of the same organic being, in the adult state, as I should be inclined to add, and their specialisation for different functions; or, as Milne Edwards would express it, the completeness of the division of physiological labour. But we shall see how obscure this subject is if we look, for instance, to fishes, among which some naturalists rank those as highest which, like the sharks, approach nearest to amphibians; while other naturalists rank the common bony or teleostean fishes as the highest, inasmuch as they are most strictly fish-like, and differ most from the other vertebrate classes. We see still more plainly the obscurity of the subject by turning to plants, among which the standard of intellect is of course quite excluded; and here some botanists rank those plants as highest which have every organ, as sepals, petals, stamens and pistils, fully developed in each flower; whereas other botanists, probably with more truth, look at the plants which have their several organs much modified and reduced in number as the highest.

 

La selección natural obra exclusivamente mediante la conservación y acumulación de variaciones que sean provechosas, en las condiciones orgánicas e inorgánicas a que cada ser viviente está sometido en todos los períodos de su vida. El resultado final es que todo ser tiende a perfeccionarse más y más, en relación con las condiciones. Este perfeccionamiento conduce inevitablemente al progreso gradual de la organización del mayor número de seres vivientes, en todo el mundo. Pero aquí entramos en un asunto complicadísimo, pues los naturalistas no han definido, a satisfacción de todos, lo que se entiende por progreso en la organización. Entre los vertebrados entran en juego, evidentemente, el grado de inteligencia y la aproximación a la conformación del hombre. Podría creerse que la intensidad del cambio que las diferentes partes y órganos experimentan en su desarrollo desde el embrión al estado adulto bastaría como tipo de comparación; pero hay casos, como el de ciertos crustáceos parásitos, en que diferentes partes de la estructura se vuelven menos perfectas, de modo que no puede decirse que el animal adulto sea superior a su larva. El tipo de comparación de von Baer parece el mejor y el de mayor aplicación: consiste en el grado de diferenciación de las partes del mismo ser orgánico -en estado adulto, me inclinaría a añadir yo- y su especialización para funciones diferentes o, según lo expresaría Milne Edwards, en el perfeccionamiento en la división del trabajo fisiológico. Pero veremos lo obscuro de este asunto si observamos, por ejemplo, los peces, entre los cuales algunos naturalistas consideran como superiores a los que, como los escualos, se aproximan más a los anfibios, mientras que otros naturalistas consideran como superiores los peces óseos comunes, o peces teleósteos, por cuanto son éstos los más estrictamente pisciformes y difieren más de las otras clases de vertebrados. Notamos aún más la obscuridad de este asunto fijándonos en las plantas, en las cuales queda naturalmente excluido por completo el criterio de inteligencia, y, en este caso, algunas botánicos consideran como superiores las plantas que tienen todos los órganos, como sépalos, pétalos, estambres y pistilo, completamente desarrollados en cada flor, mientras que otros botánicos, probablemente con mayor razón, consideran como los superiores las plantas que tienen sus diferentes órganos muy modificados y reducidos en número.

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Fantasmas semánticos: Muerto el DNA basura, viva la selección natural

 

Un artículo de Javier Sampedro en El País se hace eco de publicaciones en Nature y otras revistas en las que se exponen los resultados del Proyecto Encode (Encyclopedia of DNA elements).

Tanto la reseña de El País como los artículos que la fundamentan nos sirven para extraer dos conclusiones inmediatamente, una buena y una menos buena:  la buena es que los científicos han dejado de hablar de DNA basura, lo cual era una construcción inventada, fantasma semántico o flatus vocis.  La menos buena es que los científicos no parecen por ahora dispuestos a reconocer que siguen usando otros fantasmas semánticos en su lenguaje habitual entre los que destaca y ocupa lugar predominante la Selección Natural.

 

Dos titulares como siempre llamativos dan comienzo a la noticia de El Pais:

 

Un macroestudio internacional descubre que un 95% de la información genética tiene utilidad, y no solo el 1,5% que se pensaba

La mayoría de la información interviene en funciones biológicas del ser humano

 

Se refiere el primero a lo que sería el principal resultado del trabajo indicado líneas después:

 

El principal resultado de esta especie de Proyecto Genoma II es que lo que se consideraba basura no era tal.

 

Lo que se consideraba basura ya no es basura. Estupendo! Empero esta conclusión nos lleva a  hacer algunas reflexiones.

Veamos:

1.  ¿Quién o quiénes habían considerado basura a lo que no es basura?

 

2.  ¿Por qué? Es decir: ¿Es tal consideración errónea una actitud puntual o por el contrario es más bien reflejo de una actitud general frente a la naturaleza y el entorno?

 

3. En el caso de que la consideración errónea hubiese sido el fruto de una actitud general,.. entonces…¿ cabría pensar que tal actitud tiene que ver con la exaltación de la lucha y la competición, con la llamada Selección Natural que haría ver a algunos equívocadamente a una parte de la naturaleza como apta y a otra como no-apta, inútil o basura?

 

 4. Si así fuese ¿Cuánto tiempo tardarán quienes ahora dicen que no hay DNA basura en reconocer que así como en la Naturaleza no hay basura alguna tampoco hay la selección que indican ahora en sus artículos?

 

 

 

 

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Personificación de una acción en el párrafo centésimo décimo cuarto de El Origen de las Especies

 

El autor se empeña en una tarea absurda: mostrar la vía por la que actúa la selección natural (course of natural selection), lo cual no debería ocupar espacio alguno puesto que la selección natural no actúa de ninguna manera. La selección es una acción, quien la ejecuta es el ser humano. Además, en el caso de la selección natural es una contradicción y no sólo no actúa sino que no existe. En el caso de la selección artificial (única selección posible), quien actúa es el seleccionador, cuya acción se llama selección y simplemente deja un producto: los elementos seleccionados, que se cruzarán entre sí como parte del proceso denominado Mejora Genética (no selección).

En caso de existir toda selección es acción y no existe por sí misma sin ayuda de alguien que aporte una voluntad, una dirección. El autor ha confundido siempre selección con el proceso entero de mejora genética y sólo la aceptación de tal confusión permite al darwinismo hacer pasar por teoría algo que no existe.

 

Pero esto no importa al autor quien, en su empeño por  mostrar lo que no existe inventa ahora un nuevo concepto: el de lugares en la economía de la naturaleza (places in the economy of nature), algo que deja caer y que ni ha definido antes ni definirá después.

 

114.

We shall best understand the probable course of natural selection by taking the case of a country undergoing some slight physical change, for instance, of climate. The proportional numbers of its inhabitants will almost immediately undergo a change, and some species will probably become extinct. We may conclude, from what we have seen of the intimate and complex manner in which the inhabitants of each country are bound together, that any change in the numerical proportions of the inhabitants, independently of the change of climate itself, would seriously affect the others. If the country were open on its borders, new forms would certainly immigrate, and this would likewise seriously disturb the relations of some of the former inhabitants. Let it be remembered how powerful the influence of a single introduced tree or mammal has been shown to be. But in the case of an island, or of a country partly surrounded by barriers, into which new and better adapted forms could not freely enter, we should then have places in the economy of nature which would assuredly be better filled up if some of the original inhabitants were in some manner modified; for, had the area been open to immigration, these same places would have been seized on by intruders. In such cases, slight modifications, which in any way favoured the individuals of any species, by better adapting them to their altered conditions, would tend to be preserved; and natural selection would have free scope for the work of improvement.

 

Comprenderemos mejor la marcha probable de la selección natural tomando el caso de un país que experimente algún ligero cambio físico, por ejemplo, de clima. Los números proporcionales de sus habitantes experimentarán casi inmediatamente un cambio, y algunas especies llegarán probablemente a extinguirse. De lo que hemos visto acerca del modo íntimo y complejo como están unidos entre sí los habitantes de cada país podemos sacar la conclusión de que cualquier cambio en las proporciones numéricas de algunas especies afectaría seriamente a los otros habitantes, independiente del cambio del clima mismo. Si el país estaba abierto en sus límites, inmigrarían seguramente formas nuevas, y esto perturbaría también gravemente las relaciones de algunos de los habitantes anteriores. Recuérdese que se ha demostrado cuán poderosa es la influencia de un solo árbol o mamífero introducido. Pero en el caso de una isla o de un país parcialmente rodeado de barreras, en el cual no puedan entrar libremente formas nuevas y mejor adaptadas, tendríamos entonces lugares en la economía de la naturaleza que estarían con seguridad mejor ocupados si algunos de los primitivos habitantes se modificasen en algún modo; pues si el territorio hubiera estado abierto a la inmigración, estos mismos puestos hubiesen sido cogidos por los intrusos. En estos casos, modificaciones ligeras, que en modo alguno favorecen a los individuos de una especie, tenderían a conservarse, por adaptarlos mejor a las condiciones modificadas, y la selección natural tendría campo libre para la labor de perfeccionamiento.

 


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El autor anuncia la pérdida de su simiente en el párrafo centésimo de El Origen de las Especies

 

El autor ve enemigos por todas partes en una muestra de personificación o antropomorfismo que se asemeja un poco a la paranoia:

On the other hand, in many cases, a large stock of individuals of the same species, relatively to the numbers of its enemies, is absolutely necessary for its preservation.

Por el contrario, en muchos casos, una gran cantidad de individuos de la misma especie, en relación con el número de sus enemigos, es absolutamente necesaria para su conservación.

Además, parece indicar que una planta sola no puede existir y que allá donde las condiciones son favorables para que exista una planta, lo son para que exista una multitud, no obstante carece de ejemplos y su razonamiento que, como de costumbre es ambiguo, se torna particularmente confuso al decir:

 

He de añadir que los buenos efectos del cruzamiento y los malos efectos de la unión entre individuos parientes próximos, indudablemente entran en juego en muchos de estos casos; pero no quiero extenderme aquí sobre este asunto.

Admite explicaciones que no explican nada, por ejemplo la siguiente:

This view of the necessity of a large stock of the same species for its preservation, explains, I believe, some singular facts in nature such as that of very rare plants being sometimes extremely abundant, in the few spots where they do exist; and that of some social plants being social, that is abounding in individuals, even on the extreme verge of their range. For in such cases, we may believe, that a plant could exist only where the conditions of its life were so favourable that many could exist together, and thus save the species from utter destruction

Esta opinión de la necesidad de una gran cantidad de individuos de la misma especie para su conservación explica, creo yo, algunos hechos extraños en estado natural, como el de que plantas muy raras sean algunas veces sumamente abundantes en los pocos manchones donde existen, y el de que algunas plantas sociales sean sociales -esto es, abundantes en individuos- aun en el límite extremo de su área de dispersión. Pues en estos casos podemos creer que una planta pudo vivir solamente donde las condiciones de su vida fueron tan favorables que muchas pudieron vivir juntas y salvar de este modo la especie de una destrucción total.

 

 

 

 

100.

On the other hand, in many cases, a large stock of individuals of the same species, relatively to the numbers of its enemies, is absolutely necessary for its preservation. Thus we can easily raise plenty of corn and rape-seed, etc., in our fields, because the seeds are in great excess compared with the number of birds which feed on them; nor can the birds, though having a superabundance of food at this one season, increase in number proportionally to the supply of seed, as their numbers are checked during the winter; but any one who has tried knows how troublesome it is to get seed from a few wheat or other such plants in a garden; I have in this case lost every single seed. This view of the necessity of a large stock of the same species for its preservation, explains, I believe, some singular facts in nature such as that of very rare plants being sometimes extremely abundant, in the few spots where they do exist; and that of some social plants being social, that is abounding in individuals, even on the extreme verge of their range. For in such cases, we may believe, that a plant could exist only where the conditions of its life were so favourable that many could exist together, and thus save the species from utter destruction. I should add that the good effects of intercrossing, and the ill effects of close interbreeding, no doubt come into play in many of these cases; but I will not here enlarge on this subject.

 

Por el contrario, en muchos casos, una gran cantidad de individuos de la misma especie, en relación con el número de sus enemigos, es absolutamente necesaria para su conservación. Así podemos fácilmente obtener en los campos gran cantidad de trigo, de simiente de colza, etc., porque las simientes están en gran exceso en comparación con el número de pájaros que se alimentan de ellas, y no pueden los pájaros, a pesar de tener una superabundancia de comida en esta estación del año, aumentar en número proporcionalmente a la cantidad de simientes, porque su número fue limitado durante el invierno; pero cualquiera que tenga experiencia sabe cuán penoso es llegar a obtener simiente de un poco de trigo o de otras plantas semejantes en un jardín; en este caso yo he perdido todos los granos que sembré solos. Esta opinión de la necesidad de una gran cantidad de individuos de la misma especie para su conservación explica, creo yo, algunos hechos extraños en estado natural, como el de que plantas muy raras sean algunas veces sumamente abundantes en los pocos manchones donde existen, y el de que algunas plantas sociales sean sociales -esto es, abundantes en individuos- aun en el límite extremo de su área de dispersión, pues en estos casos podemos creer que una planta pudo vivir solamente donde las condiciones de su vida fueron tan favorables que muchas pudieron vivir juntas y salvar de este modo la especie de una destrucción total. He de añadir que los buenos efectos del cruzamiento y los malos efectos de la unión entre individuos parientes próximos, indudablemente entran en juego en muchos de estos casos; pero no quiero extenderme aquí sobre este asunto.

 

Imagen: Portada de un libro que dice ser para niños tomada del blog de su autor

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La vida siempre es vista desde la mirada humana

Giambatista Vico publicó su libro titulado ‘Principi di scienza nuova’ en Nápoles, en 1744. En el principio de la segunda parte escribió: “El hombre, por la naturaleza indefinida de la mente humana, cuándo se sumerge en la ignorancia, hace de sí mismo la regla del universo.” En esta sentencia, el autor reconoce el riesgo de la personificación a veces llamada también antropocentrismo.

Por un lado, personificación es la atribución de características humanas a seres no-humanos; pero además, tiene otros significados. Personificación expresa también la creencia de que el hombre es el centro del Universo: que todo existe en función de su necesidad y de su apetencia. Además, puesto que todo lo que nos es conocido, lo conocemos desde nuestro punto de vista (humano), es imposible evitar un cierto nivel de personificación en la interpretación de la Naturaleza. Como consecuencia de todo esto, doscientos cincuenta años después de Vico, la literatura científica está llena, a diestro y siniestro, de ejemplos de personificación.

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