‘Eugenesia en OSMNS’

Robusteciendo una teoría que no lo es mediante una conclusión rotunda en el párrafo cuadrigentésimo quincuagésimo quinto de El Origen de las Especies

 

La selección natural es una expresión hueca, no es nada. ¿Nada? Un momento, lean con atención hasta el final del párrafo. ¿Leen ustedes lo que yo he leído?:

 

pero para mi imaginación es muchísimo más satisfactorio considerar instintos, tales como el del cuclillo joven, que expulsa a sus hermanos adoptivos; el de las hormigas esclavistas; el de las larvas de icneumónidos, que se alimentan del cuerpo vivo de las orugas, no como instintos especialmente creados o fundados, sino como pequeñas consecuencias de una ley general que conduce al progreso de todos los seres orgánicos; o sea, que multiplica, transforma y deja vivir a los más fuertes y deja morir a los más débiles.

 

Conclusión:

El autor busca y ha encontrado la satisfacción de su imaginación mediante una ley general que deja vivir a los más fuertes y deja morir a los más débiles.

 

 

 

 

 

 

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This theory is also strengthened by some few other facts in regard to instincts; as by that common case of closely allied, but distinct, species, when inhabiting distant parts of the world and living under considerably different conditions of life, yet often retaining nearly the same instincts. For instance, we can understand, on the principle of inheritance, how it is that the thrush of tropical South America lines its nest with mud, in the same peculiar manner as does our British thrush; how it is that the Hornbills of Africa and India have the same extraordinary instinct of plastering up and imprisoning the females in a hole in a tree, with only a small hole left in the plaster through which the males feed them and their young when hatched; how it is that the male wrens (Troglodytes) of North America, build “cock-nests,” to roost in, like the males of our Kitty-wrens,—a habit wholly unlike that of any other known bird. Finally, it may not be a logical deduction, but to my imagination it is far more satisfactory to look at such instincts as the young cuckoo ejecting its foster-brothers, ants making slaves, the larvae of ichneumonidae feeding within the live bodies of caterpillars, not as specially endowed or created instincts, but as small consequences of one general law leading to the advancement of all organic beings—namely, multiply, vary, let the strongest live and the weakest die.

 

 

Esta teoría se robustece también por algunos otros hechos relativos a los instintos, como el caso común de especies muy próximas, pero distintas, que, habitando en partes distintas del mundo y viviendo en condiciones considerablemente diferentes, conservan, sin embargo, muchas veces, casi los mismos instintos. Por ejemplo: por el principio de la herencia podemos comprender por qué es que el tordo de la región tropical de América del Sur tapiza su nido con barro, de la misma manera especial que lo hace nuestro zorzal de Inglaterra; por qué los cálaos de África y de India tienen el mismo instinto extraordinario de emparedar y aprisionar las hembras en un hueco de un árbol, dejando sólo un pequeño agujero en la pared, por el cual los machos alimentan a la hembra y a sus pequeñuelos cuando nacen; por qué las ratillas machos (Troglodytes) de América del Norte hacen nidos de macho («cock-nests»), en los cuales descansan como los machos de nuestras ratillas, costumbre completamente distinta de las de cualquier otra ave conocida. Finalmente, puede no ser una deducción lógica, pero para mi imaginación es muchísimo más satisfactorio considerar instintos, tales como el del cuclillo joven, que expulsa a sus hermanos adoptivos; el de las hormigas esclavistas; el de las larvas de icneumónidos, que se alimentan del cuerpo vivo de las orugas, no como instintos especialmente creados o fundados, sino como pequeñas consecuencias de una ley general que conduce al progreso de todos los seres orgánicos; o sea, que multiplica, transforma y deja vivir a los más fuertes y deja morir a los más débiles.

Lectura aconsejada:

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La imperfección del indígena y la perfección del extranjero en el párrafo tricentésimo vigésimo quinto de El Origen de las Especies

Comienza este largo y complicado capítulo, escrito íntegramente para la cuarta edición,  respondiendo a algunos críticos. Nos encontramos así ante una curiosa situación en la cual, el libro que debería presentar una teoría científica que explicase el origen de las especies no sólo no contiene teoría científica alguna, sino que contiene, en su mayor parte, una exposición de dificultades, objeciones o puntos débiles, al proceso de la transformación de las especies que Lamarck describiese en 1809. Hasta ahí podríamos entenderlo, pero la cosa no queda ahí.

Este capítulo séptimo contiene, además,  una selección de las críticas escritas con posterioridad a la publicación de ediciones anteriores y sus réplicas . El autor (o los autores) han escogido cuidadosamente las críticas que mejor convienen a su teoría, evitando las auténticas, las que demuestran que no hay teoría alguna. Así el autor (o los autores)  promete (prometen)  seguir dando diversas objeciones a su teoría, pero advierte (advierten) claramente que la lista de objeciones la elige él mismo (o ellos mismos, en el caso de ser varios) :

would be useless to discuss all of them, as many have been made by writers who have not taken the trouble to understand the subject

Se otorga así el autor poder a sí mismo para decidir quién entiende y quién no. Las críticas inconvenientes son eliminadas con el pretexto de que proceden de quien no ha entendido. Con esto queda claro que, a pesar de estar las tres cuartas partes de la obra dedicadas a considerar objeciones,  siempre faltarán las principales, es decir aquellas objeciones que menos gustan al autor, como por ejemplo las que Pierre Flourens había hecho en su libro.  El autor o autores  se toma (n)  la licencia de excluir aquellas objeciones que puedan tumbar de golpe su teoría o mejor dicho su supuesta teoría que no son sino fantasías, puesto que según el mismo indica proceden de autores que no entienden el tema. O al menos que no entienden sus fantasías como él mismo quisiera.

Inconscientemente en este párrafo queda claro de qué va la “teoría”:

what I have really said is, that all are not as perfect as they might have been in relation to their conditions;

Lo que el autor pretende en su libro es perfeccionar el mundo. Tarea de ingeniería social o eugenesia para lo cual debería tener en consideración que lo mejor es enemigo de lo bueno. Pero algo de esto habíamos ya encontrado capítulos atrás….Aspecto este de la eugenesia que no pasó desapercibido a Flourens quien en su Examen du libre de M Darwin sur l’Origine des Especes ya dejase escrito lo que sigue:

Ayudándose entre sí, lucha por la vida y la selección natural llevan todas las cosas a buen fin, pues aquí el buen fin, el fin deseable es que algunos individuos es decir los elegidos, mejoren, se perfeccionen y que los otros sean destruidos y aniquilados.

 

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I will devote this chapter to the consideration of various miscellaneous objections which have been advanced against my views, as some of the previous discussions may thus be made clearer; but it would be useless to discuss all of them, as many have been made by writers who have not taken the trouble to understand the subject. Thus a distinguished German naturalist has asserted that the weakest part of my theory is, that I consider all organic beings as imperfect: what I have really said is, that all are not as perfect as they might have been in relation to their conditions; and this is shown to be the case by so many native forms in many quarters of the world having yielded their places to intruding foreigners. Nor can organic beings, even if they were at any one time perfectly adapted to their conditions of life, have remained so, when their conditions changed, unless they themselves likewise changed; and no one will dispute that the physical conditions of each country, as well as the number and kinds of its inhabitants, have undergone many mutations.

 

Dedicaré este capítulo a la consideración de diversas objeciones que se han presentado contra mis opiniones, pues algunas de las discusiones precedentes pueden de este modo quedar más claras; pero sería inútil discutir todas las objeciones, pues muchas han sido hechas por autores que no se han tomado la molestia de comprender el asunto. Así, un distinguido naturalista alemán ha afirmado que la parte más débil de mi teoría es que considero todos los seres orgánicos como imperfectos: lo que realmente he dicho yo es que todos no son tan perfectos como podían haberlo sido en relación a sus condiciones de vida, y prueban que esto es así las muchas formas indígenas de diferentes partes del mundo que han cedido su lugar a invasores extranjeros. Además, los seres orgánicos, aun en caso de que estuviesen en algún tiempo perfectamente adaptados a sus condiciones de vida, tampoco pudieron haber continuado estándolo cuando cambiaron éstas, a menos que ellos mismos cambiasen igualmente, y nadie discutirá que las condiciones de vida de cada país, lo mismo que el número y clases de sus habitantes, han experimentado muchos cambios.

Referencia:

Manual para detectar la impostura científica: Examen el libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC. 2013

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