Lémur volador explicado en el párrafo ducentésimo sexagésimo octavo de El Origen de las Especies

 

No ve dificultad alguna el autor en explicarlo todo: presencias y ausencias mediante la selección natural:

 

Aun cuando no existan animales de conformación adecuada para deslizarse por el aire, que unan en la actualidad el Galeopilhecus con los insectívoros, sin embargo, no hay dificultad en suponer que estas formas de unión han existido en otro tiempo y que cada una se desarrolló del mismo modo que en las ardillas, que se deslizan en el aire con menos perfección, pues cada grado fue útil al animal que lo poseía. Tampoco sé ver dificultad insuperable en creer además que los dedos y el antebrazo del Galeopithecus, unidos por membrana, pudiesen haberse alargado mucho por selección natural, y esto -por lo que a los órganos del vuelo se refiere- hubiera convertido este animal en un murciélago.

 

Cierto:

no hay dificultad en suponer que estas formas de unión han existido en otro tiempo

 Empero, esto es suposición. No ciencia. Además, incluso admitiendo tales suposiciones ¿Por qué admitir también a la Selección Natural? ¿Acaso se trata de ir admitiendo todas las ocurrencias que el autor quiera imaginar?

 

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Now look at the Galeopithecus or so-called flying lemur, which was formerly ranked among bats, but is now believed to belong to the Insectivora. An extremely wide flank-membrane stretches from the corners of the jaw to the tail, and includes the limbs with the elongated fingers. This flank-membrane is furnished with an extensor muscle. Although no graduated links of structure, fitted for gliding through the air, now connect the Galeopithecus with the other Insectivora, yet there is no difficulty in supposing that such links formerly existed, and that each was developed in the same manner as with the less perfectly gliding squirrels; each grade of structure having been useful to its possessor. Nor can I see any insuperable difficulty in further believing it possible that the membrane-connected fingers and fore-arm of the Galeopithecus might have been greatly lengthened by natural selection; and this, as far as the organs of flight are concerned, would have converted the animal into a bat. In certain bats in which the wing-membrane extends from the top of the shoulder to the tail and includes the hind-legs, we perhaps see traces of an apparatus originally fitted for gliding through the air rather than for flight.

 

Consideremos ahora el Galeopithecus, el llamado lémur volador, que antes se clasificaba entre los murciélagos, aunque hoy se cree que pertenece a los insectívoros. Una membrana lateral sumamente ancha se extiende desde los ángulos de la mandíbula hasta la cola, y comprende los miembros con sus largos dedos. Esta membrana lateral posee un músculo extensor. Aun cuando no existan animales de conformación adecuada para deslizarse por el aire, que unan en la actualidad el Galeopilhecus con los insectívoros, sin embargo, no hay dificultad en suponer que estas formas de unión han existido en otro tiempo y que cada una se desarrolló del mismo modo que en las ardillas, que se deslizan en el aire con menos perfección, pues cada grado fue útil al animal que lo poseía. Tampoco sé ver dificultad insuperable en creer además que los dedos y el antebrazo del Galeopithecus, unidos por membrana, pudiesen haberse alargado mucho por selección natural, y esto -por lo que a los órganos del vuelo se refiere- hubiera convertido este animal en un murciélago. En ciertos murciélagos en que la membrana del ala se extiende desde la parte alta de la espalda hasta la cola y comprende los miembros posteriores, encontramos, quizás, vestigios de un aparato primitivamente dispuesto para deslizarse por aire

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