Archivo de agosto 29th, 2013

Extraordinario origen de la cola debido exclusivamente a su uso o costumbre en el párrafo tricentésimo sexagésimo sexto de El Origen de las Especies

 

Es increíble que el autor pueda creer lo que escribe:

 

I may give another instance of a structure which apparently owes its origin exclusively to use or habit.

 

Puedo dar otro ejemplo de una conformación que parece deber su origen exclusivamente al uso o costumbre.

 

¿Cómo va a deber la cola su origen al uso? Sin cola no puede haber uso de la cola.

 

Mivart y el crítico anónimo que opina como él parecen saber de lo que están hablando :

 

Es imposible creer que, por mucho que sea el tiempo transcurrido, la primera débil tendencia incipiente a coger pudiese salvar la vida de los individuos que la poseían o aumentar las probabilidades de tener y criar descendencia».

 

Por el contrario el autor no sabe lo que dice:

 

Pero no hay necesidad de creer tal cosa: la costumbre -y esto casi implica que resulta algún beneficio mayor o menor- bastaría, según toda probabilidad, para esta obra.

 

Puesto que si no hay cola, no puede haber costumbre de usarla.

 

 

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I may give another instance of a structure which apparently owes its origin exclusively to use or habit. The extremity of the tail in some American monkeys has been converted into a wonderfully perfect prehensile organ, and serves as a fifth hand. A reviewer, who agrees with Mr. Mivart in every detail, remarks on this structure: “It is impossible to believe that in any number of ages the first slight incipient tendency to grasp could preserve the lives of the individuals possessing it, or favour their chance of having and of rearing offspring.” But there is no necessity for any such belief. Habit, and this almost implies that some benefit great or small is thus derived, would in all probability suffice for the work. Brehm saw the young of an African monkey (Cercopithecus) clinging to the under surface of their mother by their hands, and at the same time they hooked their little tails round that of their mother. Professor Henslow kept in confinement some harvest mice (Mus messorius) which do not possess a structurally prehensive tail; but he frequently observed that they curled their tails round the branches of a bush placed in the cage, and thus aided themselves in climbing. I have received an analogous account from Dr. Gunther, who has seen a mouse thus suspend itself. If the harvest mouse had been more strictly arboreal, it would perhaps have had its tail rendered structurally prehensile, as is the case with some members of the same order. Why Cercopithecus, considering its habits while young, has not become thus provided, it would be difficult to say. It is, however, possible that the long tail of this monkey may be of more service to it as a balancing organ in making its prodigious leaps, than as a prehensile organ.

 

Puedo dar otro ejemplo de una conformación que parece deber su origen exclusivamente al uso o costumbre. El extremo de la cola de algunos monos americanos se ha convertido en un órgano prensil maravillosamente perfecto, que sirve como una quinta mano. Un crítico, que está conforme con míster Mivart en todos los detalles, hace observar acerca de esta conformación: «Es imposible creer que, por mucho que sea el tiempo transcurrido, la primera débil tendencia incipiente a coger pudiese salvar la vida de los individuos que la poseían o aumentar las probabilidades de tener y criar descendencia». Pero no hay necesidad de creer tal cosa: la costumbre -y esto casi implica que resulta algún beneficio mayor o menor- bastaría, según toda probabilidad, para esta obra. Brehm vio los pequeñuelos de un mono africano (Cercopithecus) trepando con las manos al lado ventral de su madre, y al mismo tiempo enganchaban sus colitas a la de su madre. El profesor Henslow conservó en cautividad algunos ratones de las mieses (Mus messorius), cuya cola no es prensil por su conformación; pero observó, con frecuencia, que enroscaban sus colas en las ramas de un arbusto colocado en su jaula, ayudándose así para trepar. He recibido una información análoga del doctor Günther, que ha visto un ratón colgarse de esta manera. Si el ratón de las mieses hubiera sido más rigurosamente arborícola, su cola se hubiese vuelto quizás de conformación más prensil, como ocurre en algunos miembros del mismo orden. Sería difícil decir, considerando sus costumbres cuando es joven, por qué el Cercopithecus no ha quedado provisto de cola prensil. Es posible, sin embargo, que la larga cola de este mono pueda serle más útil como un órgano de equilibrio, al dar sus prodigiosos saltos, que como un órgano prensil.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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