‘trabalenguas’

Miscelánea en el párrafo septingentésimo cuadragésimo tercero de El Origen de las Especies

Aquí viene ahora el autor a condensar varios temas, que requerirían amplias explicaciones:

 

  1. La comparación de las diferentes partes u órganos en un mismo individuo. Se trata de la homología de serie, que fue descrita por Richard Owen.
  2. La teoría de la morfogénesis foliar de Goethe: Es conocido de casi todo el mundo que, en una flor, la posición relativa de los sépalos, pétalos, estambres y pistilos, lo mismo que su estructura intima, se explican dentro de la teoría de que consisten en hojas metamorfoseadas, dispuestas en espiral

 

El problema es que no acertamos a entender a cuénto de qué vienen estos temas. Y, desde luego, la lectura no ayuda a la comprensión:

 

Hay otro aspecto igualmente curioso de este asunto….

 

¿Se trata sólo de presentar una colección de curiosidades? ¿A qué asunto se refiere?

 

 

 

743.

 

There is another and equally curious branch of our subject; namely, serial homologies, or the comparison of the different parts or organs in the same individual, and not of the same parts or organs in different members of the same class. Most physiologists believe that the bones of the skull are homologous—that is, correspond in number and in relative connexion—with the elemental parts of a certain number of vertebrae. The anterior and posterior limbs in all the higher vertebrate classes are plainly homologous. So it is with the wonderfully complex jaws and legs of crustaceans. It is familiar to almost every one, that in a flower the relative position of the sepals, petals, stamens, and pistils, as well as their intimate structure, are intelligible on the view that they consist of metamorphosed leaves, arranged in a spire. In monstrous plants, we often get direct evidence of the possibility of one organ being transformed into another; and we can actually see, during the early or embryonic stages of development in flowers, as well as in crustaceans and many other animals, that organs, which when mature become extremely different are at first exactly alike.

 

Hay otro aspecto igualmente curioso de este asunto: las homologías de serie, o sea la comparación de las diferentes partes u órganos en un mismo individuo, y no de las mismas partes u órganos en diferentes seres de la misma clase. La mayor parte de los fisiólogos cree que los huesos del cráneo son homólogos -esto es, que corresponden en número y en conexión relativa- con las partes fundamentales de un cierto número de vértebras. Los miembros anteriores y posteriores en todas las clases superiores de vertebrados son claramente homólogos. Lo mismo ocurre con los apéndices bucales, asombrosamente complicados, y las patas de los crustáceos. Es conocido de casi todo el mundo que, en una flor, la posición relativa de los sépalos, pétalos, estambres y pistilos, lo mismo que su estructura intima, se explican dentro de la teoría de que consisten en hojas metamorfoseadas, dispuestas en espiral. En las plantas monstruosas, muchas veces adquirimos pruebas evidentes de la posibilidad de que un órgano se transforme en otro, y podemos ver realmente, durante los estados tempranos o embrionarios de desarrollo de las flores, lo mismo que en crustáceos y en otros muchos animales, que órganos que cuando llegan a su estado definitivo son sumamente diferentes, son al principio exactamente iguales.

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Una verdadera explicación en el párrafo septingentésimo cuadragésimo segundo de El Origen de las Especies

La explicación es bastante sencilla,…

 

Comienza este párrafo así y yo tiemblo. ¿Cómo puede tomarse esto en serio?

 

 

742.

 

The explanation is to a large extent simple, on the theory of the selection of successive slight modifications, each being profitable in some way to the modified form, but often affecting by correlation other parts of the organisation. In changes of this nature, there will be little or no tendency to alter the original pattern, or to transpose the parts. The bones of a limb might be shortened and flattened to any extent, becoming at the same time enveloped in thick membrane, so as to serve as a fin; or a webbed hand might have all its bones, or certain bones, lengthened to any extent, with the membrane connecting them increased, so as to serve as a wing; yet all these modifications would not tend to alter the framework of the bones or the relative connexion of the parts. If we suppose that an early progenitor—the archetype, as it may be called—of all mammals, birds and reptiles, had its limbs constructed on the existing general pattern, for whatever purpose they served, we can at once perceive the plain signification of the homologous construction of the limbs throughout the class. So with the mouths of insects, we have only to suppose that their common progenitor had an upper lip, mandibles, and two pairs of maxillae, these parts being perhaps very simple in form; and then natural selection will account for the infinite diversity in structure and function of the mouths of insects. Nevertheless, it is conceivable that the general pattern of an organ might become so much obscured as to be finally lost, by the reduction and ultimately by the complete abortion of certain parts, by the fusion of other parts, and by the doubling or multiplication of others, variations which we know to be within the limits of possibility. In the paddles of the gigantic extinct sea-lizards, and in the mouths of certain suctorial crustaceans, the general pattern seems thus to have become partially obscured.

 

La explicación es bastante sencilla, dentro de la teoría de la selección de ligeras variaciones sucesivas, por ser cada modificación provechosa en algún modo a la forma modificada; pero que afectan a veces, por correlación, a otras partes del organismo. En cambios de esta naturaleza habrá poca o ninguna tendencia a la variación de los planes primitivos o a trasposición de las partes. Los huesos de un miembro pudieron acortarse y aplastarse en cualquier medida, y ser envueltos al mismo tiempo por una membrana gruesa para servir como una aleta; o en una membrana palmeada pudieron todos o algunos huesos alargarse hasta cualquier dimensión, creciendo la membrana que los une de manera que sirviese de ala; y, sin embargo, todas estas modificaciones no tenderían a alterar el armazón de huesos o la conexión relativa de las partes. Si suponemos que un remoto antepasado -el arquetipo, como puede llamársele- de todos los mamíferos, aves y reptiles tuvo sus miembros construidos según el plan actual, cualquiera que fuese el fin para que sirviesen, podemos desde luego comprender toda la significación de la construcción homóloga de los miembros en toda la clase. Lo mismo ocurre en los órganos bucales de los insectos; nos basta sólo suponer que su antepasado común tuvo un labio superior, mandíbulas y dos pares de maxilas, siendo estas partes quizá de forma sencillísima, y luego la selección natural explicará la infinita diversidad en la estructura y funciones de los aparatos bucales de los insectos. Sin embargo, es concebible que el plan general de un órgano pueda obscurecerse tanto que finalmente se pierda, por la reducción y, últimamente, por el aborto completo de ciertas partes, por la fusión de otras y por la duplicación o multiplicación de otras; variaciones éstas que sabemos que están dentro de los límites de lo posible. En las aletas de los gigantescos reptiles marinos extinguidos y en las bocas de ciertos crustáceos chupadores, el plan general parece haber quedado de este modo en parte obscurecido.

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Con seguridad, más confusión en el párrafo septingentésimo vigésimo primero de El Origen de las Especies

Extraña situación la que se nos plantea al comienzo de este párrafo:

Podemos comprender por qué una especie, o un grupo de especies, puede separarse de sus afines en algunas de sus características más importantes, y, sin embargo, puede clasificarse con seguridad junto con ellas.

 

Puesto que si las especies son afines es seguro que, además de separarse por algunas características,  se unirán por otras. Pero la cosa sigue:

 

Esto puede hacerse con seguridad -y muchas veces se hace- mientras un número suficiente de caracteres, por poco importantes que sean, revela el oculto lazo de comunidad de origen

 

¿He leído bien? Veamos:

 

mientras un número suficiente de caracteres, por poco importantes que sean, revela el oculto lazo de comunidad de origen

 

 

No puede ser. Si hay caracteres que lo revelan, entonces la comunidad de origen no puede constituir ningún lazo oculto.

 

Pero la confusión sigue:

 

Supongamos dos formas que no tienen un solo carácter común; sin embargo, si estas formas extremas están unidas por una cadena de grupos intermedios, podemos deducir en seguida su comunidad de origen y colocarlas todas en una misma clase.

 

Pero…¿A qué formas se refiere?, ¿De qué estamos hablando?

 

721.

 

We can understand why a species or a group of species may depart from its allies, in several of its most important characteristics, and yet be safely classed with them. This may be safely done, and is often done, as long as a sufficient number of characters, let them be ever so unimportant, betrays the hidden bond of community of descent. Let two forms have not a single character in common, yet, if these extreme forms are connected together by a chain of intermediate groups, we may at once infer their community of descent, and we put them all into the same class. As we find organs of high physiological importance—those which serve to preserve life under the most diverse conditions of existence—are generally the most constant, we attach especial value to them; but if these same organs, in another group or section of a group, are found to differ much, we at once value them less in our classification. We shall presently see why embryological characters are of such high classificatory importance. Geographical distribution may sometimes be brought usefully into play in classing large genera, because all the species of the same genus, inhabiting any distinct and isolated region, are in all probability descended from the same parents.

 

Podemos comprender por qué una especie, o un grupo de especies, puede separarse de sus afines en algunas de sus características más importantes, y, sin embargo, puede clasificarse con seguridad junto con ellas. Esto puede hacerse con seguridad -y muchas veces se hace- mientras un número suficiente de caracteres, por poco importantes que sean, revela el oculto lazo de comunidad de origen. Supongamos dos formas que no tienen un solo carácter común; sin embargo, si estas formas extremas están unidas por una cadena de grupos intermedios, podemos deducir en seguida su comunidad de origen y colocarlas todas en una misma clase. Como encontramos que los órganos de gran importancia fisiológica -los que sirven para conservar la vida en las más diversas condiciones de existencia- son generalmente los más constantes, les atribuimos especial valor; pero si estos mismos órganos, en otro grupo o sección de un grupo, se ve que difieren mucho, en seguida les atribuimos menos valor en nuestra clasificación. Veremos en seguida por qué los caracteres embriológicos son de tanta importancia en la clasificación. La distribución geográfica puede a veces ser útilmente empleada al clasificar géneros extensos, porque todas las especies del mismo género, que viven en una región determinada y aislada, han descendido, según todas las probabilidades, de los mismos antepasados.

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Usos inconscientes de un criterio en el párrafo septingentésimo vigésimo de El Origen de las Especies

 

Inconscientemente uno, es verdad, puede hacer muchas cosas. Muchísimas. Ahora bien no creo que nadie pueda, como dice el autor de este párrafo, utilizar inconscientemente un criterio para la clasificación. Cuando escribió esto debía estar muy distraído y desde luego, como hemos visto ya en varias ocasiones, nadie se tomó la molestia de corregirlo:

 

 

720.

 

As descent has universally been used in classing together the individuals of the same species, though the males and females and larvae are sometimes extremely different; and as it has been used in classing varieties which have undergone a certain, and sometimes a considerable amount of modification, may not this same element of descent have been unconsciously used in grouping species under genera, and genera under higher groups, all under the so-called natural system? I believe it has been unconsciously used; and thus only can I understand the several rules and guides which have been followed by our best systematists. As we have no written pedigrees, we are forced to trace community of descent by resemblances of any kind. Therefore, we choose those characters which are the least likely to have been modified, in relation to the conditions of life to which each species has been recently exposed. Rudimentary structures on this view are as good as, or even sometimes better than other parts of the organisation. We care not how trifling a character may be—let it be the mere inflection of the angle of the jaw, the manner in which an insect’s wing is folded, whether the skin be covered by hair or feathers—if it prevail throughout many and different species, especially those having very different habits of life, it assumes high value; for we can account for its presence in so many forms with such different habits, only by inheritance from a common parent. We may err in this respect in regard to single points of structure, but when several characters, let them be ever so trifling, concur throughout a large group of beings having different habits, we may feel almost sure, on the theory of descent, that these characters have been inherited from a common ancestor; and we know that such aggregated characters have especial value in classification.

 

Como el criterio de descendencia ha sido universalmente empleado al clasificar juntos los individuos de una misma especie, aun cuando los machos y hembras y larvas sean a veces sumamente diferentes, y como ha sido utilizado al clasificar variedades que han experimentado cierta modificación, considerable a veces, ¿no podría este mismo elemento de la descendencia haber sido utilizado inconscientemente al agrupar las especies en géneros y los géneros en grupos superiores, todos dentro del llamado sistema natural? Yo creo que ha sido usado inconscientemente, y sólo así puedo comprender las diferentes reglas y normas seguidas por nuestros mejores sistemáticos. Como no tenemos genealogías escritas, nos vemos forzados a deducir la comunidad de origen por semejanzas de todas clases. Sin embargo, escogemos aquellos caracteres que son lo menos a propósito para ser modificados, en relación con las condiciones de vida a que ha estado recientemente sometida cada especie. Las estructuras rudimentarias, desde este punto de vista, son tan buenas, y aun quizá mejores, que otras partes de la organización. No nos importa la insignificancia de un carácter -ya sea la simple inflexión del ángulo de la mandíbula, el modo como está plegada el ala de un insecto, el que la piel esté cubierta de pelo o de pluma-; si éste subsiste en muchas y diferentes especies, sobre todo en las que tienen costumbres muy diferentes, adquiere un gran valor, pues sólo por herencia de un antepasado común podemos explicar su presencia en tantas formas con costumbres tan diferentes. En este respecto podemos equivocarnos por lo que se refiere a puntos determinados de conformación; pero cuando varios caracteres, aunque sean insignificantes, concurren en todo un grupo grande de seres que tienen diferentes costumbres, podemos estar casi seguros, según la teoría de la descendencia, que estos caracteres han sido heredados de un antepasado común, y sabemos que estos conjuntos de caracteres tienen especial valor en la clasificación.

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Variedades de transición y más trabalenguas en el párrafo quingentésimo quincuagésimo séptimo de El Origen de las Especies

Si incomprensible era el final del párrafo anterior, incomprensible es asimismo éste párrafo entero:

 

 

557

It may be doubted whether the duration of any one great period of subsidence over the whole or part of the archipelago, together with a contemporaneous accumulation of sediment, would EXCEED the average duration of the same specific forms; and these contingencies are indispensable for the preservation of all the transitional gradations between any two or more species. If such gradations were not all fully preserved, transitional varieties would merely appear as so many new, though closely allied species. It is also probable that each great period of subsidence would be interrupted by oscillations of level, and that slight climatical changes would intervene during such lengthy periods; and in these cases the inhabitants of the archipelago would migrate, and no closely consecutive record of their modifications could be preserved in any one formation.

 

Puede dudarse de si la duración de cualquiera de los grandes períodos de hundimiento de todo o de parte del Archipiélago, acompañado de una acumulación simultánea de sedimento, ha de exceder del promedio de duración de las mismas formas específicas, y estas circunstancias son indispensables para la conservación de todas las formas graduales de transición entre dos o más especies. Si estas gradaciones no se conservaron todas por completo, las variedades de transición aparecerían tan sólo como otras tantas especies nuevas, aunque muy próximas. Es también probable que cada período grande de hundimiento estuviese interrumpido por oscilaciones de nivel y que ocurriesen pequeños cambios de clima durante estos largos períodos, y, en estos casos, los habitantes del Archipiélago Malayo emigrarían, y no se podría conservar en ninguna formación un registro seguido de sus modificaciones.

 

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