Archivo de agosto 26th, 2013

Rectificando a Mivart con la ayuda de Malm en el párrafo tricentésimo sexagésimo tercero de El Origen de las Especies

 

¿A qué se refiere el autor en la siguiente frase?

difícilmente es concebible una transformación espontánea, súbita, en la posición de los ojos,

¿Se refiere a una transformación en un indivíduo? , ¿en una población?, ¿en una especie? ¿Será lo mismo en los tres casos? ¿Cuántas horas ha pasado observando  los peces para decir lo que es o no es concebible en ellos?

 

La observaciones recogidas de M Malm no pueden ser más curiosas:

Mientras descansan así, vuelven con frecuencia, según observó Malm, el ojo inferior hacia arriba, para ver encima de ellos; y hacen esto tan vigorosamente, que se produce una fuerte presión del ojo contra la parte superior de la órbita. A consecuencia de esto, la parte de la frente comprendida entre los ojos se estrecha pasajeramente, según pudo verse con toda claridad. En una ocasión Malm vio a un pez joven que levantaba y bajaba el ojo inferior una distancia angular de 70 grados, aproximadamente.

 

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Mr. Mivart has taken up this case, and remarks that a sudden spontaneous transformation in the position of the eyes is hardly conceivable, in which I quite agree with him. He then adds: “If the transit was gradual, then how such transit of one eye a minute fraction of the journey towards the other side of the head could benefit the individual is, indeed, far from clear. It seems, even, that such an incipient transformation must rather have been injurious.” But he might have found an answer to this objection in the excellent observations published in 1867 by Malm. The Pleuronectidae, while very young and still symmetrical, with their eyes standing on opposite sides of the head, cannot long retain a vertical position, owing to the excessive depth of their bodies, the small size of their lateral fins, and to their being destitute of a swim-bladder. Hence, soon growing tired, they fall to the bottom on one side. While thus at rest they often twist, as Malm observed, the lower eye upward, to see above them; and they do this so vigorously that the eye is pressed hard against the upper part of the orbit. The forehead between the eyes consequently becomes, as could be plainly seen, temporarily contracted in breadth. On one occasion Malm saw a young fish raise and depress the lower eye through an angular distance of about seventy degrees.

 

Míster Mivart ha recogido este caso, y hace observar que difícilmente es concebible una transformación espontánea, súbita, en la posición de los ojos, en lo cual estoy por completo de acuerdo con él. Después añade: «Si la transformación fue gradual, entonces verdaderamente dista mucho de estar claro cómo pudo ser beneficioso al individuo el que un ojo hiciese una pequeña parte del viaje hacia el lado opuesto de la cabeza. Hasta parece que esta transformación incipiente debió haber sido más bien perjudicial». Pero pudo míster Mivart haber encontrado una respuesta a esta objeción en las excelentes observaciones publicadas por Malm en 1867. Los pleuronéctidos, mientras son muy jóvenes y todavía simétricos, con sus ojos situados en los lados opuestos de la cabeza, no pueden conservar durante mucho tiempo su posición vertical, debido a la altura excesiva de su cuerpo, al pequeño tamaño de sus aletas laterales y a que están desprovistos de vejiga natatoria. Por consiguiente, pronto se cansan y caen al fondo sobre un costado. Mientras descansan así, vuelven con frecuencia, según observó Malm, el ojo inferior hacia arriba, para ver encima de ellos; y hacen esto tan vigorosamente, que se produce una fuerte presión del ojo contra la parte superior de la órbita. A consecuencia de esto, la parte de la frente comprendida entre los ojos se estrecha pasajeramente, según pudo verse con toda claridad. En una ocasión Malm vio a un pez joven que levantaba y bajaba el ojo inferior una distancia angular de 70 grados, aproximadamente.

Lectura aconsejada:

 Manual para detectar la impostura científica: Examen del libro de Darwin por Flourens. Digital CSIC, 2013. 225 páginas.

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